Se habilitó este lunes una unidad especial que alberga once consultorios de salud mental y fonoaudiología pediátrica. La apertura marca un paso clave para fortalecer la atención integral de niños y adolescentes en el Hospital de Pediatría “Dr. Fernando Barreyro” de Posadas.
El nuevo sector cuenta con once consultorios, entre ellos siete de salud mental y cuatro de fonoaudiología, todos equipados con tecnología específica y la atención de profesionales especializados. Además, la sala de reuniones llevará el nombre de la Lic. Adriana Pignata, quien dirigió el servicio hasta hace unos meses.
En el acto participaron el ministro de Salud Pública, Héctor González, el director del Hospital de Pediatría “Dr. Fernando Barreyro” Gustavo Puentes, la coordinadora Asistencial, Liliana Fernández Sosa, y la gerente Administrativa, Mónica Zacarías.
Durante la apertura, las autoridades señalaron que estas áreas permiten abordar en forma articulada dificultades emocionales y conductuales. Además, permitirán facilitar el tratamiento de trastornos vinculados con la audición, el lenguaje y la comunicación.



Salud habilita áreas clave para ampliar la respuesta pediátrica especializada
El ministro de Salud Pública, Héctor González, destacó que habilitar el equipamiento completo y el personal interdisciplinario representa un avance significativo. “Disponer de estos consultorios marca la respuesta a una necesidad real. Poder ofrecer en un hospital público espacios adecuados, equipados y con profesionales formados es una gran satisfacción para todo el equipo”, subrayó.
En esta línea, remarcó el valor del trabajo colaborativo que impulsó la apertura y sostuvo que esta infraestructura garantiza un acceso más equitativo a una atención de calidad.
Por su parte, el director del Hospital Pediátrico afirmó que “refuncionalizar un lugar con once consultorios marca un logro importante, porque vamos a ofrecer una mejor atención tanto a los niños como a los padres”. Además, confirmó que el equipo estará integrado por nueve psicólogos y psicopedagogas, junto con cuatro fonoaudiólogos, cada uno con su propia cabina de audiometría.

