En una jornada marcada por tensiones dentro de la Cámara Segunda en lo Criminal de Resistencia, la jueza Dolly Fernández rechazó la estrategia del clan Sena para conseguir sus prisiones domiciliarias en la etapa de cesura del juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski. Este viernes, la magistrada deberá definir las penas para César Sena y sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña.
Durante la audiencia realizada este jueves, varios testigos prestaron declaración, mientras las defensas intentaron introducir pedidos de la junta médica para evaluar supuestos problemas físicos y psíquicos de los imputados. Sin embargo, Fernández aclaró que esas solicitudes “exceden el marco de esta etapa procesal”, destinada exclusivamente a establecer la pena.
La jueza explicó que, si bien puede ordenar estudios para controlar el estado de salud de los detenidos, estos no pueden utilizarse con fines ajenos a la cesura. El objetivo es definir la condena, no analizar condiciones futuras de detención ni eventuales beneficios como la prisión domiciliaria.
La defensa también intentó que se declarara la nulidad del veredicto del jurado popular que dos semanas atrás declaró culpable a César Sena por homicidio doblemente agravado, señaló a Emerenciano y Acuña como partícipes necesarios. Alegaron presiones externas, “contaminación mediática” y fallas en la deliberación del jurado.
Tanto la fiscalía como las querellas rechazaron esos planteos. El fiscal Martín Bogado advirtió que algunas acusaciones eran “gravísimas”, ya que insinuaban conocer información reservada sobre dónde se alojó el jurado durante el juicio. Además, remarcaron que las objeciones no fueron presentadas oportunamente durante el debate oral.
Con todos los pedidos descartados y en medio de un clima judicial cada vez más tenso, la jueza Fernández deberá anunciar este viernes las penas que enfrentarán los condenados por el crimen que conmocionó al Chaco y al país.

