La Fábrica Argentina de Aviones (FADEA), con sede en Córdoba, abrió un programa de retiros voluntarios en busca de reducir al menos 200 puestos de trabajo. La decisión se tomó en medio de un cierre de año marcado por la baja actividad, el Procedimiento Preventivo de Crisis y un esquema laboral recortado a solo tres días por semana.
La compañía ya había renovado el PPC que inició en junio y lo extendió hasta febrero de 2026. En ese marco, los operarios cobran apenas el 80% de sus salarios debido a la menor carga laboral. La situación generó preocupación entre los trabajadores y sus representantes gremiales.
Un ajuste que apunta a la estructura técnica y jerárquica
Según fuentes internas, FADEA busca reducir su dotación de 670 a 470 empleados en una primera etapa. La empresa aplicó una medida similar en 2024, cuando suprimió unos 230 cargos mediante retiros voluntarios. Ahora, la intención es achicar sobre todo el plantel de técnicos, un sector con sueldos que superan el millón de pesos. La dirección considera que esa reducción bajaría el costo laboral en el futuro.
En paralelo, la fábrica analiza un recorte profundo en la estructura jerárquica. Hoy la compañía tiene cerca de veinte gerencias y el objetivo sería llevar esa cantidad a la mitad para simplificar el esquema de conducción y reducir gastos administrativos.
Preocupación gremial en medio de nuevos acuerdos operativos
El escenario generó inquietud en el Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos. Su secretario general, Marcelo Bertorello, afirmó que los retiros se conocieron directamente por el presidente de la empresa. “Es una preocupación que se viene acrecentando en estos dos años: escaso trabajo, contratos sin firma, suspensiones y ahora los retiros voluntarios”, expresó.
La aplicación de este ajuste llama la atención porque FADEA viene de cerrar acuerdos relevantes con la Fuerza Aérea Argentina. La firma se comprometió a prestar servicios de modernización, soporte logístico y mantenimiento para los entrenadores IA-63 Pampa y los aviones de transporte C-130H Hércules. Sin embargo, esa actividad no alcanzó para evitar el avance del recorte.
FADEA atraviesa así uno de los momentos más delicados de los últimos años, con un achicamiento que impactará directamente en su capacidad operativa y en el futuro de cientos de familias cordobesas.

