La Policía de Nueva Gales del Sur imputó formalmente a Naveed Akram, el único sobreviviente del tiroteo masivo ocurrido el domingo en Bondi Beach, Sídney, con 59 delitos, entre ellos 15 cargos de asesinato y uno por la comisión de un acto terrorista. El ataque dejó 15 personas muertas y decenas de heridos, en el calificado como el tiroteo más mortífero en Australia desde 1996.
Akram, de 24 años, permanece gravemente herido y compareció ante la Justicia por primera vez desde su cama en el hospital. El tribunal local de Nueva Gales del Sur informó que el caso fue aplazado hasta abril de 2026. Además de los cargos por asesinato, enfrenta 40 imputaciones por causar lesiones corporales graves con intención de matar y otro cargo por exhibir públicamente un símbolo prohibido de una organización terrorista.

Durante el operativo policial, Sajid Akram, padre del acusado, de 50 años, murió tras un intercambio de disparos con las fuerzas de seguridad en el lugar del ataque.
El atentado tuvo como objetivo a la comunidad judía australiana, durante un evento que celebraba la primera noche de Hanukkah. Entre las víctimas fatales se encuentran dos rabinos, un sobreviviente del Holocausto y una niña de 10 años, identificada por su familia como Matilda. También murieron Boris y Sofia Gurman, una pareja filmada enfrentándose a uno de los atacantes en los primeros momentos del ataque.
Las autoridades informaron que, hasta la noche del miércoles, 17 personas continuaban internadas en hospitales de Sídney. Una de ellas se encuentra en estado crítico, mientras que otras cuatro permanecen en condición grave pero estable. Además, 27 personas fueron trasladadas a centros de salud, incluidos dos agentes policiales. Uno de ellos, Jack Hibbert, de 22 años, perdió la visión en un ojo y enfrenta una recuperación prolongada, según indicó su familia.
El tiroteo en Bondi
El comisionado de Policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, señaló que los investigadores aguardaban que disminuyera el efecto de la medicación para poder interrogar formalmente al acusado. En paralelo, las autoridades calificaron el ataque como un incidente terrorista, mientras que el primer ministro Anthony Albanese sostuvo que el hecho parece haber estado motivado por la ideología del Estado Islámico.
En el marco de la investigación, se conoció que padre e hijo viajaron a Filipinas en noviembre, permaneciendo en ese país entre el 1 y el 28 de ese mes, con destino final en la ciudad de Davao, según confirmó la oficina de inmigración filipina. Naveed Akram ingresó con pasaporte australiano, mientras que su padre utilizó un pasaporte indio. Sajid Akram era oriundo de Hyderabad, en el sur de la India, aunque mantenía contacto limitado con su familia, según informó la policía del estado de Telangana.

Este miércoles, miles de personas participaron del primer funeral en homenaje a las víctimas, para despedir al rabino británico Eli Schlanger, uno de los organizadores del evento de Hanukkah. Durante la ceremonia, el rabino Levi Wolff describió su muerte como una “pérdida indescriptible” para la comunidad.
La ausencia del primer ministro Albanese en el funeral generó críticas desde sectores de la comunidad judía, que también cuestionaron la respuesta del Gobierno frente al antisemitismo. El mandatario defendió su gestión y aseguró haber impulsado medidas concretas, como el nombramiento del primer enviado nacional contra el antisemitismo, el endurecimiento de las leyes sobre discurso de odio y el aumento de fondos para instituciones judías y proyectos de cohesión social.
Se espera que en los próximos días continúen los funerales de las demás víctimas, incluido el de Matilda, la víctima más joven del ataque, previsto para este jueves.

