En el marco de una investigación que involucra al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, la Policía Federal analiza el contenido de los dispositivos del dueño de Sur Finanzas, Ariel Vallejo, y de su madre, presidenta de la compañía. A través de allanamientos previos en la sede de la AFA, en Banfield y Argentinos Juniors, se revelaron transferencias sospechosas por más de $800 mil millones desde 2020.
Los investigadores revisan minuciosamente los celulares para determinar si contienen pruebas que confirmen las sospechas. “Ahora hay que analizar lo que hay, si es que hay algo”, explicó un miembro del equipo judicial, con cautela sobre los resultados preliminares.
El análisis de los dispositivos forma parte de un trabajo más amplio ordenado por el juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella. En este sentido, la causa involucra a distintas áreas especializadas de la Justicia que trabajan de manera coordinada.

Asimismo, participan la Policía Federal, la Dajudeco, la Procelac y la fiscal federal Cecilia Incardona. Todos ellos revisan la documentación secuestrada en los allanamientos, que incluye registros contables, transferencias electrónicas y comunicaciones internas de la empresa.
La denuncia inicial
La Dirección General Impositiva (DGI) presentó la denuncia inicial en noviembre ante la fiscal Cecilia Incardona, quien indaga maniobras que habrían evadido $3.327 millones en impuestos y recurrido a billeteras virtuales y criptomonedas para blanquear dinero. Sur Finanzas habría otorgado préstamos sobredimensionados a clubes con dificultades económicas, como San Lorenzo, con el supuesto propósito de lavar fondos. La pesquisa también involucra a constructoras ligadas al fútbol, entre ellas Construcciones TAR, señaladas por participar en las operaciones irregulares.
En este marco, la Justicia dispuso congelar todas las cuentas de la firma y levantar el secreto fiscal, bancario y bursátil de los implicados. Además, se realizaron allanamientos en la sede de la AFA, la Superliga y en 18 clubes vinculados con Sur Finanzas, entre ellos Independiente, Racing, San Lorenzo, Barracas Central, Platense, Argentinos Juniors y Temperley. Los procedimientos apuntaron a localizar documentación, registros financieros, correos electrónicos y evidencias de los préstamos inflados y transferencias cuestionadas.

La causa también contempla otros teléfonos celulares, como los incautados a la tesorera de Sur Finanzas, Micaela Sánchez, y a dos choferes y portavalores, Sergio Da Silveira y Juan Cervín. Ellos fueron arrestados la semana pasada en un depósito de Turdera, donde trasladaban papeles y computadoras de la compañía.
En su declaración escrita, Sánchez sostuvo: “La única respuesta que tengo a todo lo sucedido es que me encontraba abocada a no perder mi puesto de trabajo y a que la empresa continuara funcionando. Nunca quise ocultar o destruir pruebas”.

