Familiares de argentinos detenidos en Venezuela reclamaron este martes por su liberación frente a la sede de la antigua Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en la ciudad de Buenos Aires. El lugar funcionó como el mayor centro clandestino de detención de la última dictadura argentina entre 1976 y 1983. La elección del sitio buscó establecer un vínculo simbólico con las denuncias por violaciones a los derechos humanos en el país caribeño.

La manifestación reunió a familiares del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido desde diciembre de 2024 tras intentar ingresar por vía terrestre desde Colombia para visitar a su pareja e hijo. También participaron allegados del abogado Germán Giuliani, arrestado en mayo de 2025 luego de viajar a Venezuela por motivos laborales. Ambos casos fueron mencionados como parte de una situación más amplia de detenciones vinculadas a razones políticas.

“Liberen a todos los presos políticos”
A la protesta se sumaron activistas opositores venezolanos, que asistieron con banderas de su país y un cartel con la consigna “Liberen a todos los presos políticos”. Durante la concentración, los participantes reclamaron el cierre de lo que definieron como centros de tortura en Venezuela. La comparación se estableció con la ESMA, que durante la dictadura funcionó como campo de concentración, maternidad clandestina y lugar de exterminio.
La ESMA fue convertida en 2015 en espacio de memoria por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el terrorismo de Estado. En ese período, organismos de derechos humanos estiman que alrededor de 30.000 personas fueron secuestradas, torturadas y asesinadas por motivos políticos. Ese antecedente histórico fue utilizado por los manifestantes para contextualizar sus denuncias actuales.
El Helicoide con “la ESMA venezolana”

Durante el acto, Elisa Trotta, referente en Argentina de la oposición al Gobierno venezolano y secretaria general del Foro Argentino para la Defensa de la Democracia, tomó la palabra. “El Helicoide, el mayor centro de torturas de Latinoamérica ubicado en Caracas, es hoy lo que fue la ESMA en los años más oscuros de la historia argentina. Es un símbolo del horror, donde se encierra, se tortura y se humilla a quienes piensan distinto”, expresó.
Trotta también denunció “falta de transparencia, ausencia de listas públicas oficiales y hostigamiento judicial” en relación con las excarcelaciones recientes en Venezuela. Este lunes, el Ministerio de Servicio Penitenciario informó sobre “116 nuevas excarcelaciones”, aunque no difundió identidades ni condiciones de las medidas. En paralelo, la ONG Foro Penal y la Plataforma Unitaria Democrática confirmaron entre 56 y 76 liberaciones de presos políticos, tras un anuncio previo del presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.

