El crecimiento del 47,8 por ciento en las ventas de autos 0 km durante 2025 parece un dato alentador. Sin embargo, el contexto en el que ocurrió obliga a mirar más allá de las cifras. La primera situación que se destaca es que la comparación se hizo contra el 2024, donde las ventas habían caído un 8 por ciento respecto de 2023.
En segundo lugar, las proyecciones iniciales para 2025 hablaban de un mercado que superaría las 650.000 unidades, pero finalmente se alcanzaron 612.000. Por otro lado, el crecimiento se apoyó en la llegada masiva de autos importados. Hoy representan el 60 por ciento de los patentamientos, cuando dos años atrás eran apenas el 30 por ciento.
Como consecuencia directa, la producción nacional cayó un 3 por ciento y las exportaciones se desplomaron un 10 por ciento. En este sentido, la industria local enfrenta un desafío estructural.
El presidente de Ford Argentina y Ford Sudamérica, Martín Galdeano, fue uno de los primeros en advertir sobre la falta de competitividad de los vehículos nacionales. Ya en 2023 había señalado que a Chile le resultaba más barato comprar la Ford Ranger a Tailandia que a Argentina.

Tres años después, la situación sigue siendo similar, dado que las trabas impositivas en provincias y municipios continúan afectando la competitividad. En la previa del Salón del Automóvil de Detroit, Galdeano fue contundente. “No me sorprendería que cierren fábricas de autos en la Argentina”, afirmó en diálogo con Infobae.
El ejecutivo explicó que la industria argentina compite contra mercados como Brasil, México o China, donde los impuestos a la exportación son nulos o incluso cuentan con reembolsos. “Estamos saliendo a competir con doce o quince puntos de impuestos”, señaló.
Importados dominan el mercado y exportaciones argentinas se desploman
Galdeano explicó la carga impositiva que enfrenta la industria. “Una Territory en Argentina vale diez mil dólares más que en Chile y paga más de quince mil dólares de impuestos en Argentina. En Chile es más barato, pero paga menos de cinco mil dólares de impuestos. Entonces, si yo le saco los impuestos a las dos Territory, en Argentina es más barata. Pero tal vez el común de la gente no entiende todo esto. Evidentemente nosotros hemos hecho un trabajo muy malo en comunicando o explicándolo”, reconoció.

Este planteo refuerza la idea de que el problema no está en la calidad de los vehículos ni en la capacidad productiva de las plantas locales, sino en el peso de los impuestos que distorsionan los precios y limitan la competitividad frente a otros mercados.
Recordó que proyectos como el Everest quedaron truncos por la carga impositiva. “Era una inversión importante, pero no cerraba por ningún lado”, dijo. En este sentido, Galdeano insistió en que el marco impositivo es el gran problema. “Los autos van a ser más baratos en Argentina cuando cobren menos impuestos”, aseguró.
El empresario también destacó que la planta de Pacheco tiene estándares de calidad similares a los de Sudáfrica o China. “No hay un problema de calidad para nada”, subrayó.
La industria automotriz argentina enfrenta un 2026 crítico
Advirtió que la industria podría perder más fábricas si no se generan condiciones competitivas. “No me sorprendería que esto sea un camino donde sea cada vez más difícil justificar proyectos de inversión”, mencinó.

Por otro lado, sostuvo que la producción de pick-ups en Argentina otorga cierta ventaja en la base autopartista. “No estamos blindados contra nada. Desde el punto de vista de nuestra habilidad de ser competitivos, el hecho de tener en Argentina tantas pick-ups nos da escala en la base autopartista, y ése es un pilar de la competitividad porque muchos proveedores nos abastecen a varios fabricantes”, explicó.
Sin embargo, advirtió que esa ventaja se diluye frente al peso de los impuestos. “Pero en lo impositivo no tenemos ese margen. Nosotros hacemos la Ranger en China. La misma Ranger por ahí tiene algunas diferencias, el motor es distinto, pero sale de la línea y es igual. Chile le podría comprar la Ranger a China. Sería muchísimo más competitivo para Chile comprarle a China o a Tailandia que a nosotros”, concluyó.

