La abogada argentina Agostina Páez, acusada de racismo en Brasil, vivió este sábado por la noche un emotivo reencuentro con su familia tras su excarcelación. Su padre, Mariano Páez, y su hermana viajaron al país vecino y se reunieron con ella en la puerta del edificio donde cumple prisión domiciliaria.
El abrazo quedó registrado en una transmisión en vivo de TN, mientras la joven se mostraba visiblemente conmovida. La escena marcó el primer contacto directo con su familia desde que comenzó el proceso judicial.
“Estoy muy expuesta”: miedo, amenazas y silencio ante cámaras brasileñas
Luego del reencuentro, Agostina Páez accedió a realizar breves declaraciones, aunque evitó mostrar su rostro por temor a represalias. La abogada expuso con crudeza la situación personal que atraviesa desde que el caso tomó repercusión pública en Brasil.

“No quiero mostrar mi cara en ningún lado. Los medios de Argentina me ayudaron mucho, pero acá en Brasil para nada”, afirmó.
La joven denunció un clima de hostilidad constante y advirtió sobre riesgos concretos para su integridad. “Estoy en peligro, me llegan amenazas constantemente. Me quieren matar”, sostuvo.
Además, cuestionó el tratamiento judicial y mediático del caso. “No hay objetividad a la hora de ser juzgada. Estoy muy expuesta”, concluyó.
El testimonio del padre y el impacto del caso
Mariano Páez también expresó su emoción tras volver a ver a su hija, en un contexto marcado por la incertidumbre legal y la presión pública.
“Estoy muy feliz de encontrarme con mi hija nuevamente”, señaló. El caso de Agostina Páez continúa bajo análisis de la Justicia brasileña y mantiene alta visibilidad mediática tanto en Brasil como en Argentina. Mientras tanto, la abogada permanece bajo arresto domiciliario, con restricciones y medidas de seguridad, a la espera de definiciones judiciales en una causa que ya trascendió el ámbito legal y adquirió dimensión social y política.

