El frigorífico Pico, establecimiento pampeano creador de la hamburguesa Paty, enfrenta una crisis productiva marcada por deudas millonarias, suspensión de 450 trabajadores y una fuerte caída en el consumo interno. La situación incluye reducción de la actividad industrial, dificultades financieras acumuladas y un derrumbe productivo con baja en los volúmenes de faena y procesamiento.
Durante las suspensiones transitorias se registró pago parcial de salarios, lo que impactó en la cadena de valor de la carne. En este sentido, productores, transportistas y comercios también sufrieron las consecuencias de la crisis en un contexto de consumo interno estancado en mínimos históricos y una fuerte retracción de las exportaciones impulsadas por la política económica nacional.
En este contexto, se produjeron más de 180 despidos en el Frigorífico Pico, que opera en General Pico, Trenel y Arata. Según indicó El Diario de La Pampa, fueron desvinculados 156 empleados en General Pico, alrededor de 30 en Trenel y ocho en Arata. La empresa pasó de faenar un promedio de 600 vacunos diarios a apenas 50 cabezas.

La hamburguesa Paty en jaque por deudas y caída del consumo en Argentina
Durante el último mes, se mantuvieron suspendidos unos 450 trabajadores, lo que derivó en esta ola de despidos. El procedimiento preventivo de crisis no fue homologado por el gremio y venció el 31 de enero, dejando a los empleados sin respaldo formal.
Los trabajadores denuncian falta de transparencia sobre condiciones de salida, indemnizaciones y pagos: “No sabemos qué va a pasar con nuestras familias”, expresaron algunos empleados, mientras el gremio cortó el diálogo y no atiende a las bases. En tanto, no hubo presentaciones formales en el Ministerio de Trabajo hasta este lunes.
La incertidumbre golpea a las localidades del norte pampeano con un impacto económico devastador. Como resultado, se registran caídas en ventas de comercios, retrasos en alquileres y desocupación de viviendas por parte del personal afectado, entre ellos la comunidad judía.
A esto se suman las versiones de una posible reactivación en otras manos con menos personal. Se menciona interés de un gigante de Gorina y de un empresario local, aunque sin confirmación oficial. La falta de certezas mantiene en vilo a cientos de familias que esperan respuestas inmediatas.

