Lo que comenzó como una compra casual en una fiesta terminó convirtiéndose en un emprendimiento con identidad propia. Sugar Rasgido, propietario de Luna Negra, recordó que la idea surgió tras probar un licor de jabuticaba y decidir ajustarlo a su gusto. Ese primer ensayo dio paso a la producción artesanal de licores y bebidas fermentadas elaboradas con frutas y hierbas de la región.
Actualmente, la marca produce vinos de sandía, licores de jabuticaba y de yerba mate, además de hidromiel. “La hidromiel es la bebida más antigua de la tierra y acá tenemos disponibilidad de diferentes tipos de miel, de monte y de colonia, de muy buena calidad”, explicó Rasgido al destacar el valor de los insumos locales.
El vino de sandía, por ejemplo, presenta características similares a un rosado, con perfil ligero y notas cítricas y herbáceas, incluso con toques de menta. Cada producto atraviesa un proceso que incluye selección y lavado de fruta, cortes, congelamiento en algunos casos, fermentación, trasiegos, clarificación, embotellado y etiquetado.
La materia prima se obtiene a través de la compra directa a productores de la zona, lo que refuerza el vínculo con la economía local. Sin distribuidores formales, la comercialización se apoya en el boca en boca y en clientes que recomiendan y adquieren las botellas como obsequio.
La experiencia fue compartida en una entrevista realizada por Canal Doce para el ciclo AgroTech, donde el emprendedor detalló el proceso productivo y la apuesta por bebidas fermentadas con identidad misionera.

