La Copa del Mundo 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, enfrenta un desafío inesperado a menos de 100 días de su inicio. Irán está clasificado para el torneo, pero la intensificación del conflicto militar con Estados Unidos e Israel abre dudas sobre su presencia en territorio estadounidense.
El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, reconoció la incertidumbre tras los ataques y señaló que “es poco probable que podamos esperar con ilusión el Mundial”. Aun así, aclaró que la decisión final dependerá de las autoridades deportivas.

El reglamento del Mundial 2026 contempla sanciones para una selección que decida retirarse. Si Irán renunciara con más de 30 días de anticipación al inicio del torneo —previsto para el 11 de junio— debería pagar una multa mínima de 250.000 francos suizos; si lo hiciera con menos margen, la sanción ascendería al menos a 500.000.
Además, la federación iraní debería devolver los fondos entregados por la FIFA para la preparación del torneo, que incluyen u$s1,5 millones para gastos previos y u$s10,5 millones por la participación en la fase final.
¿Quién podría reemplazarlo?
El reglamento establece que la FIFA tiene “entera discreción” para decidir cómo proceder ante una retirada. Si se respeta el cupo asiático, Irak aparece como el principal candidato, ya que accedió al repechaje internacional que se disputará el 31 de marzo.

Si Irán opta por competir, el desafío será principalmente diplomático y logístico. Sus ciudadanos tienen restricciones de ingreso a Estados Unidos, aunque se prevé que jugadores y oficiales reciban visados especiales para disputar el torneo.
El seleccionado iraní integrará el Grupo G y debutará el 15 de junio ante Nueva Zelanda en Los Ángeles. Luego enfrentará a Bélgica y cerrará la fase de grupos frente a Egipto, en un Mundial que, a menos de tres meses de comenzar, ya aparece atravesado por tensiones geopolíticas.

