La Biofábrica Misiones aplica desde hace más de dos décadas la certificación genética como herramienta estratégica para garantizar identidad y trazabilidad del material vegetal. Este trabajo se desarrolla en convenio con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Cerro Azul, en los laboratorios de la Estación Experimental Agropecuaria.
La certificación genética permite comprobar, mediante análisis de ADN, que una planta corresponde efectivamente a la variedad declarada. El procedimiento compara la huella genética de una planta con la de referencia, ya sea madre o cultivar registrado.
“Es una herramienta que le da garantía al cliente de que adquiere la genética buscada”, señaló el presidente de Biofábrica Misiones, Federico Miravet. En este sentido, destacó que el uso de marcadores moleculares brinda una identificación precisa y objetiva, que fortalecen estándares de calidad.
En Biofábrica, la técnica se implementa con marcadores SSR, reconocidos internacionalmente por su precisión y confiabilidad. Además, cada herramienta biotecnológica cumple un rol específico en distintas etapas del proceso productivo y aporta calidad final a las plantas. Detrás de cada técnica hay profesionales formados para su aplicación y análisis.

Certificación genética integrada a controles sanitarios
Según indicaron, la certificación genética tiene múltiples aplicaciones. “En especies forestales, permite verificar que los plantines producidos en vivero mantienen la identidad clonal y la calidad genética esperada. En frutales, evita mezclas de cultivares y asegura la fidelidad del material propagado”, explicaron. Mientras que, en ornamentales, posibilita detectar plantas fuera de tipo y garantizar uniformidad en características como forma y color.
“La certificación molecular nos permite detectar de manera temprana cualquier cambio no deseado en plantas producidas in vitro”, señaló la gerente de la Biofábrica, Luciana Imbrogno. Además, subrayó que esta técnica asegura trazabilidad y control de calidad en toda la cadena productiva.
La herramienta también se integra en procesos de certificación sanitaria, que respalda la sanidad y calidad del material vegetal. Con esta trayectoria y articulación institucional, Biofábrica afianza un sistema productivo con respaldo científico, reduce riesgos y eleva la competitividad del sector.

