La empresa exportadora frigorífica ArreBeef suspendió a cerca de 400 operarios tercerizados contratados por Grupo Ceta en su planta de Pérez Millán, partido de Ramallo. Los trabajadores denuncian un sistema de empleo intermitente que los deja sin salario cuando baja la producción y reclaman igualdad salarial, estabilidad laboral y condiciones de trabajo dignas. Crece la incertidumbre entre los afectados.
Según trascendió, las razones de las suspensiones masivas se dan a raíz de un drástico desplome de la producción. Datos del Senasa revelaron que en febrero los traslados con destino a faena cayeron 14%.
La medida comenzó a regir este lunes y tomó por sorpresa a la mayoría de los operarios, quienes afirman haberse enterado durante el fin de semana sin recibir precisiones sobre cuánto durará la suspensión ni si volverán a ser convocados para retomar sus tareas.
Según relataron los trabajadores afectados, el esquema laboral bajo el que se desempeñan funciona desde hace años con períodos de alta actividad seguidos de suspensiones sin salario cuando disminuye el ritmo productivo.
En un mensaje difundido entre los operarios, los trabajadores reclamaron condiciones laborales más estables y seguras. Entre sus principales demandas se encuentran: Garantizar trabajo continuo y digno, mejorar las condiciones de seguridad laboral y denunciar los accidentes de trabajo, evitar prácticas laborales que, según sostienen, aprovechan la falta de alternativas laborales en la zona.
Además, la decisión empresarial se encuadra en un contexto de crisis de varias empresas del sector, como Frigorífico Pico, que el mes pasado comenzó a ejecutar despidos masivos acusando “una crisis generalizada por caída de ventas”.

