En un escenario marcado por el aumento del costo de vida y la caída del poder adquisitivo, estudiantes universitarios de Misiones sostienen que el Boleto Educativo Misionero (BEM), se volvió una herramienta fundamental para poder continuar con sus estudios. Así lo expresó la presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Misiones (Unam), Camila Ocampo, en diálogo con LT 17 Radio Provincia de Misiones.
“Claramente el Boleto Educativo Misionero es una política fundamental de la Provincia, para que podamos acceder a la educación”, afirmó, y remarcó que el transporte representa hoy un gasto significativo. En ese sentido, fue contundente: “Para muchos de nosotros, sin contar con este beneficio (del BEM), no podríamos asistir a clases o, incluso, rendir nuestros exámenes”.
La referente estudiantil explicó que el contexto económico nacional impacta directamente en la vida universitaria, especialmente en quienes llegan desde otras localidades a Posadas. “Más allá de que sea una universidad pública, están el alquiler y los gastos básicos que se vuelven significativos”, señaló, y agregó que esta situación generó una disminución de estudiantes que se trasladan desde otras localidades.
El BEM un ahorro clave para los estudiantes
En cuanto al impacto concreto del BEM, Ocampo destacó que implica un ahorro importante para los alumnos. “Dependiendo de la cantidad de días que cursa un estudiante, puede significar miles de pesos por mes”, indicó. Ese dinero, explicó, suele destinarse a materiales de estudio, fotocopias o alimentación.
Además, subrayó el carácter colectivo de la política: “Sabemos que no es gratis, es un esfuerzo de toda la comunidad misionera para que miles de jóvenes podamos seguir estudiando”, expresó, al tiempo que remarcó que muchos estudiantes combinan estudio y trabajo para sostenerse.
Por otra parte, también hizo referencia a otras políticas de acompañamiento, como el comedor universitario, que actualmente funciona con servicio de almuerzo en la Facultad de Humanidades. Sin embargo, advirtió que aún no se restablecieron servicios como la cena o los almuerzos de los sábados, lo que complica a estudiantes que dependen de esa asistencia.
Finalmente, Ocampo sostuvo que, junto con otras herramientas como el albergue y el comedor, el Boleto Educativo Misionero permite reducir considerablemente los costos de estudiar. “Son políticas que hacen posible que un estudiante con recursos limitados pueda acceder a la universidad y sostener su trayectoria”, concluyó.

