A comienzos de marzo, la empresa había interrumpido la convocatoria laboral de cerca de 400 operarios —en su mayoría tercerizados— como parte de un ajuste ante la caída en la actividad. No se trató de despidos formales, sino de un mecanismo habitual en el sector para reducir personal en función del volumen de producción. Sin embargo, el panorama se agravó con la sanción del principal mercado de exportación.
La medida fue adoptada por las autoridades sanitarias chinas luego de detectar residuos de cloranfenicol, un antibiótico, en un embarque de la firma. Como consecuencia, ArreBeef quedó con estatus de “importación suspendida” en el sistema oficial, lo que impide temporalmente el ingreso de sus productos a ese mercado clave.
Caída de la actividad y fuerte impacto laboral
El freno productivo ya había obligado a la empresa a reducir su ritmo de faena, que pasó de unas 1.500 cabezas diarias a entre 850 y 900, lo que implica una caída cercana al 40%. Este ajuste impactó de lleno en el empleo, especialmente en la localidad de Ramallo, donde el frigorífico es uno de los principales motores económicos.
La situación generó preocupación no solo entre los trabajadores, sino también en el entramado comercial de la zona, que depende en gran medida de la actividad de la planta.
Un problema que afecta a toda la industria
Detrás de la crisis aparecen factores estructurales que golpean a toda la industria frigorífica argentina. Entre ellos, el aumento del precio del ganado en pie —por encima de la inflación— y un tipo de cambio que el sector considera poco competitivo, lo que reduce la rentabilidad exportadora.
El contexto general tampoco acompaña: la faena bovina en el país cayó en febrero un 9% respecto de enero y un 11% interanual, reflejando una desaceleración en toda la cadena cárnica.
En paralelo, otras empresas del sector también enfrentan dificultades. El frigorífico Ganadera San Roque cerró su planta en Morón con 140 despidos, mientras que el Frigorífico General Pico, en La Pampa, desvinculó a cerca de 190 trabajadores en el marco de un proceso de crisis.
En este escenario, la sanción de China agrega un nuevo foco de incertidumbre para ArreBeef, que busca recomponerse en medio de un contexto económico adverso.

