El número de víctimas fatales por el accidente de un avión militar en Colombia ascendió a 66, según confirmó el Ministerio de Defensa. La aeronave, un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Colombiana, se estrelló este lunes pocos minutos después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, en una zona boscosa ubicada a unos 500 metros de la pista.
A bordo viajaban 114 pasajeros —todos integrantes de las fuerzas armadas— y 11 tripulantes. De acuerdo al comandante general de las Fuerzas Militares, Hugo Alejandro López Barreto, entre los fallecidos hay 58 efectivos del Ejército, 6 de la Fuerza Aérea y 2 de la Policía. Además, informó que 57 personas fueron evacuadas para recibir atención médica y que continuaba la búsqueda de cuatro militares.
En las primeras horas tras el siniestro, las cifras fueron cambiando a medida que avanzaban las tareas de rescate. Inicialmente, el gobernador de Putumayo, Jhon Gabriel Molina, había confirmado 8 muertos y 14 heridos en estado crítico, algunos trasladados a hospitales en Florencia y Bogotá. Luego surgieron otros reportes con balances diferentes: el secretario de Gobierno local, Carlos Arbey Claros, habló de 33 fallecidos, mientras que el presidente Gustavo Petro mencionó en redes sociales que había un muerto y 83 militares con vida en ese momento.
El accidente ocurrió a las 9:50 (hora local), cuando la aeronave cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís. Las causas aún no fueron determinadas y en el lugar trabajan equipos de investigación. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, indicó que se activaron todos los protocolos de emergencia para asistir a las víctimas y a sus familias.
En medio de la tragedia, el presidente Petro destacó el accionar de los habitantes de la zona, quienes colaboraron en el rescate de los sobrevivientes. “Pasaron hasta la pista del aeropuerto y llevaron agua y amor a los muchachos”, expresó. También agradeció a los militares que asistieron a sus compañeros y pidió priorizar la vida en cada intervención.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron una columna de humo en el lugar del impacto y restos del avión esparcidos, mientras rescatistas, efectivos y vecinos trabajaban en la asistencia. La Defensa Civil informó que sus voluntarios, junto a otros organismos, se desplegaron para colaborar en la emergencia.
Por último, Petro sostuvo que el accidente “no debió haber sucedido” y vinculó la situación a demoras y dificultades burocráticas en la renovación del equipamiento militar. En ese marco, insistió en la necesidad de modernizar la flota aérea y cuestionó la pérdida de capacidad operativa de las fuerzas en los últimos años.

