La investigación por el robo de medicamentos en hospitales sumó un nuevo elemento en las últimas horas, tras el testimonio de una médica residente que reconoció haber utilizado propofol proveniente del Hospital Rivadavia para consumo personal.
Se trata de Chantal Lecrecq, residente de tercer año, cuyo relato fue presentado por la Asociación de Anestesia ante el Ministerio Público Fiscal. La declaración se produjo luego de una reunión mantenida a principios de marzo entre la profesional y autoridades del hospital.
Consumo, vínculos y sustancias bajo investigación
Durante ese encuentro, la médica admitió que utilizaba medicamentos del hospital y que mantenía una relación cercana con Delfina Lanusse, una de las principales involucradas en la causa. Según detalló, ambas compartieron ocasiones en las que consumían tanto sustancias recreativas como fármacos de uso quirúrgico.
En su testimonio, Lecrecq también hizo referencia a su historial de consumo, que incluía drogas recreativas previas a su ingreso a la residencia, así como sustancias del ámbito médico como propofol, ketamina, fentanilo y midazolam. Sobre estos últimos, aseguró que eran sustraídos del hospital, aunque su consumo se realizaba fuera del ámbito institucional.
La profesional además mencionó haber consumido propofol en una única oportunidad junto a Alejandro Zalazar, con quien mantenía un vínculo de amistad tras coincidir durante su formación. No obstante, aclaró que Zalazar y Lanusse no habrían coincidido en los encuentros mencionados.
Posibles implicancias judiciales y medidas adoptadas
El reconocimiento de haber retirado medicamentos de una institución pública para uso personal podría constituir un delito, motivo por el cual la Asociación de Anestesia decidió elevar el testimonio a la Justicia para su análisis en el marco de la causa.
En el tramo final de su declaración, la residente señaló que dejó de consumir drogas de quirófano en septiembre de 2025 y que su último consumo de sustancias recreativas —como cocaína y micropunto— fue en enero de 2026, durante un viaje a Colombia junto a Lanusse.
Tras conocerse estos hechos, desde la entidad profesional se le recomendó tomar licencia y comenzar un tratamiento en un dispositivo especializado en salud mental orientado a consumos problemáticos.
La causa continúa en desarrollo y busca determinar el alcance del circuito de sustracción de medicamentos, así como las responsabilidades individuales dentro del sistema de salud.

