El Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga incorporó la bomba de apomorfina, una nueva terapia avanzada para el tratamiento del Parkinson. Esta tecnología está destinada a pacientes en estadios avanzados de la enfermedad. La implementación marca la primera utilización de este tratamiento dentro del sistema público en la región.
El responsable del Servicio de Neurología, Carlos Barros, explicó que la bomba de apomorfina es una herramienta para pacientes que presentan fluctuaciones motoras y señaló que es una de las terapias avanzadas destinadas específicamente a personas cuyos síntomas no logran controlarse con medicación oral.
El especialista detalló que mediante una bomba portátil el paciente recibe “una administración continua de apomorfina entre 12 y 16 horas”, lo que permite “mantener los síntomas más estables durante el día y que no fluctúen tanto”. Además, indicó que esta terapia está destinada a casos seleccionados y remarcó que “no se trata de una cura”, sino de una alternativa para mejorar la calidad de vida.
También destacó que la incorporación de esta tecnología evita traslados a otros centros de mayor complejidad.
El Madariaga busca mejorar la calidad de vida del paciente
En este marco, la bomba de apomorfina se suma a otras terapias avanzadas disponibles, como la estimulación cerebral profunda, conocida como “neuroestimulador”, que también se aplica en casos específicos de la enfermedad.

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta el movimiento y genera síntomas como temblor en reposo, rigidez muscular, lentitud motora y problemas de equilibrio. Estos síntomas impactan en la autonomía de los pacientes y requieren seguimiento continuo.
Además del tratamiento farmacológico, el Hospital Madariaga incorpora rehabilitación con kinesiología, equinoterapia, terapia ocupacional y terapias complementarias, que buscan mejorar la calidad de vida de los pacientes con Parkinson.

