La empresa Caromar, dedicada a productos de limpieza y supermercados mayoristas, atraviesa la crisis más grave de sus 35 años de historia. Fundada en 1989 y reconocida por su marca “El Coloso”, la compañía solicitó entrar en concurso preventivo luego de sufrir una caída del 41,75% en sus ventas entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025. El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 1 reconoció el estado de cesación de pagos y abrió el proceso judicial.
El origen del derrumbe se ubica en el primer semestre de 2024, cuando Caromar cerró su fábrica de jabón en polvo, que abastecía marcas blancas de cadenas como Carrefour y Día. Según la presentación judicial, el cierre fue consecuencia del dumping de Unilever, que vendía a precios inferiores al costo de fabricación. Los despachos de jabón se desplomaron de 17 camiones mensuales a apenas dos, iniciando una espiral descendente que la empresa no logró revertir.
A esta situación se sumó la recesión generalizada que golpeó al sector mayorista. Caromar denunció que la competencia desató una “feroz guerra de precios a pérdida” para captar la escasa demanda. En ese contexto, la firma cerró sus sucursales de San Justo y Mar del Plata, mientras mantiene operaciones en Rosario, Neuquén y localidades del Gran Buenos Aires. La reducción de actividad derivó en el despido de 120 trabajadores, sobre un plantel que llegó a superar los 500 empleados.
El panorama se agravó por conflictos legales y sindicales. La empresa enfrenta dos juicios laborales por cerca de 1000 millones de pesos y sufrió un embargo bancario en diciembre de 2025 que paralizó su capacidad operativa. Además, denunció “alta conflictividad gremial” con el Sindicato de Comercio, que habría afectado las ventas mediante asambleas reiteradas. Para contener la crisis, Caromar devolvió inmuebles alquilados y firmó acuerdos marco con gremios de choferes, jaboneros y empleados de comercio.
El cronograma judicial establece el 28 de mayo como fecha límite para que los acreedores presenten sus pedidos de verificación de créditos. La compañía tiene plazo hasta el 12 de abril de 2027 para negociar una propuesta de acuerdo que le permita evitar la quiebra. En ese lapso, deberá demostrar capacidad de reestructuración y sostener sus operaciones en un mercado marcado por la recesión y la competencia desleal.

