Más de 100 escuelas de Mendoza recibieron amenazas de ataques con armas en los últimos días, en el marco de un reto viral difundido en redes sociales. La Dirección General de Escuelas dispuso custodia policial, prohibió el uso de mochilas y activó protocolos de emergencia. Los hechos se registraron desde el viernes y continúan este lunes, con fuerte impacto en la asistencia y la salud emocional de los estudiantes.
El fenómeno se expandió rápidamente a partir de publicaciones en redes sociales como TikTok, Instagram y Telegram, donde alumnos compartían imágenes con réplicas de armas junto a mensajes intimidatorios. Según las autoridades, se trata de un “reto viral” en el que quienes participan buscan reconocimiento entre sus pares.
El efecto fue inmediato. El viernes, el ausentismo en el nivel secundario superó el 60%, y este lunes volvió a repetirse en numerosos establecimientos. “Los chicos se ponen de acuerdo para no ir y los padres, tal vez por temor, acceden”, explicó un preceptor.
Ante la magnitud del caso, la Dirección General de Escuelas implementó medidas excepcionales. Por un lado, se dispuso custodia policial en todas las instituciones que recibieron amenazas, sin plazo definido. Por otro, se prohibió el uso de mochilas en escuelas secundarias y en los últimos años del nivel primario. Los estudiantes deben llevar útiles en la mano y, en caso de transportar comida o ropa, hacerlo en bolsas transparentes.

La decisión generó cuestionamientos entre familias, aunque las autoridades la justificaron como una medida preventiva. En paralelo, se elaboró en pocas horas un protocolo específico para este tipo de situaciones, ante la falta de antecedentes de un fenómeno tan masivo.
El procedimiento establece que, ante una amenaza, docentes deben comunicarse con el 911. Luego intervienen el Ministerio de Seguridad y el Ministerio Público Fiscal, que avanza con las investigaciones y eventuales sanciones.
Hasta el momento, hay tres personas imputadas, dos de ellas menores de edad. Un adolescente de 17 años fue acusado de intimidación pública por llevar una réplica de arma a la escuela, mientras que su madre también fue imputada como instigadora. Otro joven de 16 años fue imputado por publicar una imagen similar con un mensaje amenazante en redes sociales.
“Tenemos más estudiantes identificados, habrá más imputaciones y sanciones a los padres”, advirtió la jefa de gabinete de la DGE, Daniela García, quien confirmó que la responsabilidad también alcanza a las familias.
En ese sentido, el Código Civil de Mendoza establece que los padres son responsables solidarios por los daños que ocasionen sus hijos, lo que incluye consecuencias económicas derivadas de estos hechos.
Más allá de lo judicial y lo operativo, el impacto también se siente en el plano emocional. “Hay chicos con ataques de pánico y ansiedad, que no quieren asistir a clases”, reconocieron desde el sistema educativo. Lo que comenzó como un juego en redes sociales se transformó, en pocos días, en una situación que preocupa a toda la comunidad escolar.

