La mitad de las pequeñas y medianas empresas argentinas proyecta despidos en los próximos seis meses, de acuerdo con un estudio elaborado por IAE Business School. El informe, basado en datos recolectados entre enero y febrero, indica que el 31,1% de los empresarios “probablemente” avanzará con recortes, mientras que un 18,5% ya lo definió, lo que configura el nivel más alto de los últimos años.
El director del estudio, Guillermo Fraile, afirmó que “el dato más relevante de esta medición es el cambio en la dinámica del empleo” y subrayó que “por primera vez vemos que una proporción significativa de pymes no solo dejó de pensar en crecer, sino que empieza a evaluar reducir su dotación”. Según explicó, esta tendencia responde a un escenario de “mayor cautela y menor previsibilidad”.

La encuesta también detecta que el 41,9% de las empresas redujo personal en los últimos seis meses, lo que refuerza la señal de contracción en el mercado laboral. Este fenómeno impacta de forma directa en un sector que concentra cerca del 50% del empleo asalariado registrado y explica el 35% de la masa salarial formal.
Caída del optimismo y dificultades estructurales
El relevamiento muestra un deterioro en las expectativas: mientras que anteriormente casi el 70% de los empresarios mantenía una visión positiva, actualmente esa proporción apenas supera el 30%. En paralelo, crece la percepción de que la situación podría empeorar, lo que condiciona decisiones de inversión y contratación.
En este contexto, más del 70% de las pymes declara dificultades para encontrar el talento necesario. El informe señala que muchas empresas “consideran achicar su plantilla, en un contexto de menor optimismo y mayores dificultades para contratar talento”, lo que refleja una combinación de factores que limita la expansión.
Fraile remarcó que “casi la mitad de los empresarios evalúa reducir su dotación de personal en los próximos seis meses”, y vinculó este comportamiento con un entorno económico incierto que desalienta la planificación de largo plazo.
Ventas en retroceso y presión impositiva
Los resultados coinciden con otros indicadores sectoriales. El índice de ventas minoristas pyme registró en marzo una caída interanual del 0,6% y una baja mensual del 0,4%, con una retracción acumulada del 3,6% en lo que va del año. Cinco de los siete rubros analizados mostraron números negativos, con descensos destacados en perfumería, artículos para el hogar y alimentos.
En cuanto a las preocupaciones principales, la mayoría de los empresarios identifica la carga impositiva como el principal obstáculo. Casi tres de cada cuatro consideran que una reforma fiscal tendría mayor impacto positivo que una reforma laboral.
El informe concluye que el escenario actual se encuentra marcado por la “cautela” y advierte que “la combinación de menor optimismo, dificultades para contratar y una creciente evaluación de reducción de personal configura un escenario desafiante para las pymes en los próximos meses”.






