En el marco de su presentación ante desarrolladores e inmobiliarios reunidos en el evento Real State 2026: expectativas y realidad, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger aseguró que “los colegios inmobiliarios son un problema”. Así anticipó que el gobierno de Javier Milei tiene, en la desregulación del mercado inmobiliario, una de sus prioridades para este año.
En este sentido, diferentes actores del sector inmobiliario de Misiones respondieron al anuncio. “Creo, en carácter personal y lo hablé con colegas del colegio, que no sería una decisión del todo correcta por parte del Gobierno nacional. Los colegios inmobiliarios de cada provincia regulan la matrícula de los profesionales que se dedican al corretaje inmobiliario”, indicó Maximiliano Haene, de Haene & Castuariense.

Además advirtió que ante una eventual desregulación se podría debilitar la seguridad jurídica del mercado. “Habría un debilitamiento jurídico, de una seguridad jurídica, ya que se pierde el control de quién efectúa las operaciones inmobiliarias”, señaló.
Por su parte, para Aarón Ortas, CEO de Fénix Inmobiliaria, eliminar o debilitar los colegios profesionales sería un error que perjudicaría a los propios clientes. “No es algo positivo. Hay profesiones que tienen que estar reguladas, como un escribano, un dentista o un médico. En este caso, los Colegios Inmobiliarios regulan la profesión y dan herramientas al asesor, no solo como respaldo de la ética laboral, sino también como formación permanente”, señaló.
Además añadió que la desregulación habilitará a que personas sin matrícula ofrezcan propiedades y se generen estafas o equivocaciones. “No todos entienden de fideicomisos, contratos de seña, boletos de compraventa, sucesiones o escrituras. Sin regulación aparecen más estafas”, insistió.
La importancia de estar regulados
El ex presidente de la Cámara Inmobiliaria de Misiones, Pablo César Daviña, respondió con dureza. “Es una falacia lo que plantea. Los mercados más desarrollados en materia inmobiliaria están regulados. Aquí opera un lobby muy fuerte de las franquicias que pretenden que agentes sin formación puedan intervenir”, afirmó.
Daviña señaló que incluso en países tomados como ejemplo de liberalización, como Estados Unidos o Nueva Zelanda, el ejercicio inmobiliario exige licencias, formación previa, exámenes, controles éticos y actualización permanente. “Desde 2015 varias comunidades autónomas reintrodujeron registros obligatorios, formación y seguros. Incluso los territorios que inicialmente apostaron por la desregulación hoy retoman controles”, sostuvo.
Con información de Economis.

