El caudal del río Iguazú descendió de manera notable y dejó al descubierto una escena inesperada en las Cataratas del Iguazú. Durante un operativo de limpieza, en el sector brasileño del parque, trabajadores hallaron cerca de 400 kilos de monedas. A mediados de abril, las mediciones arrojaron un promedio de 500 mil litros por segundo, muy lejos del promedio habitual de 1,5 millones. La situación permitió acceder al lecho y retirar residuos acumulados durante años.
Responsables del operativo explicaron que las monedas son arrojadas por los turistas. “Desafortunadamente, las personas vienen aquí y, en vez de disfrutar del paisaje y vivir el momento, terminan teniendo la superstición de que si arrojan una moneda y piden un deseo, éste se cumplirá”, explicó uno de los operarios que realizó la limpieza. La práctica, muy extendida del lado brasileño, genera daño ambiental y atenta contra la vida de la fauna. Los metales presentes en las monedas se oxidan y liberan sustancias que alteran la calidad del agua. Además, algunas especies acuáticas pueden ingerir estos objetos porque los confunden con alimento.

Impacto ambiental
Además de las monedas, se retiraron botellas, tapas, plásticos, pilas y dispositivos electrónicos. El descarte constante de residuos por parte de los turistas genera impactos negativos en el ecosistema del área protegida y reconocida internacionalmente. “Esto causa un impacto ambiental bastante grave, porque las monedas pueden oxidarse, contaminar el agua, además de la propia contaminación del río. Algún animal puede consumir esto pensando que es alimento”, señaló un operario que participó del despliegue.
El hallazgo se conoció a través de la prensa brasileña, tras el operativo realizado el pasado 15 de abril. En tanto, desde Urbia+Cataratas, empresa a cargo de la tarea, remarcaron que “regularmente es necesario realizar la limpieza por la práctica de algunos visitantes, aún con cartelería en el lugar y el monitoreo de comportamientos repetidos. Las monedas son dañinas para la naturaleza y conservación de nuestro Patrimonio Natural Mundial”, expresaron desde la empresa.

Qué pasará con las monedas encontradas
Según la concesionaria, las monedas serán clasificadas para definir su destino. La mayoría presenta signos de corrosión por haber permanecido sumergidas durante un largo período, lo que limita su reutilización. Las que aún conserven condiciones de uso se destinarán a proyectos medioambientales. Se enfocará en educación ambiental y plantación de árboles, en cooperación con el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio).
Más allá de la costumbre, arrojar monedas al río está prohibido por las normativas del Parque Nacional Iguazú. La Ley de Parques Nacionales en Argentina establece restricciones claras sobre actividades humanas en áreas protegidas, entre ellas, la prohibición de arrojar residuos o dañar la fauna. Que realicen la limpieza “es maravilloso. Porque así se salvan los animalitos. Y también vi muchas botellas, mucha basura. Esto puede hacer daño a los animales y también a todos”, expresó una joven que presenció el operativo ante el canal RIC.

