La creación del Programa Provincial de Cardiopatías Congénitas abre una nueva etapa para el abordaje de estas patologías en Misiones. La iniciativa, aprobada por la Cámara de Representantes e impulsada por el bloque Encuentro Misionero, apunta a mejorar la detección temprana, garantizar el acceso al tratamiento y fortalecer el seguimiento integral de los pacientes desde la etapa prenatal hasta la adultez.
Al respecto, la jefa del Servicio de Cardiología del Hospital Pediátrico, Marcela Woloszyn, destacó en diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones que la herramienta permitirá consolidar recursos y fortalecer la capacidad de respuesta.
La profesional señaló que la provincia ya trabaja desde hace más de una década dentro del sistema nacional de atención de cardiopatías congénitas, aunque consideró que la normativa provincial permitirá profundizar ese camino. “Nos ayuda en capacitación, recursos humanos, para mejorar la aparatología y ampliar el espectro de las cirugías cardiovasculares”, afirmó.

Además, explicó que el fortalecimiento beneficiará al conjunto de instituciones que integran el Parque de la Salud, entre ellas el Hospital Materno Neonatal, el Hospital Pediátrico y el Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga. Según indicó, el aumento de la sobrevida de los pacientes gracias a los avances terapéuticos obliga a pensar en una atención integral que acompañe a las personas durante todas las etapas de la vida.
Nuevas herramientas para la detección temprana
Woloszyn remarcó que la ley permitirá avanzar en la incorporación de equipamiento estratégico para el diagnóstico y tratamiento. Entre las necesidades mencionó la incorporación de una bomba de circulación extracorpórea y el fortalecimiento de las áreas de recuperación cardiovascular. Otro de los aspectos que valoró fue la ampliación del acceso a estudios genéticos y tratamientos de alta complejidad. La cardióloga recordó que muchas veces estos análisis tienen costos elevados y requieren derivaciones fuera de la provincia para completar diagnósticos o confirmar síndromes asociados.

“Es fundamental pensando en los pacientes de bajos recursos que no tienen la posibilidad de hacerse un estudio genético”, afirmó. Además, señaló que estos exámenes permiten determinar si una cardiopatía congénita está vinculada a condiciones como la trisomía 21 u otros síndromes genéticos frecuentes.
La especialista también destacó que numerosos procedimientos quirúrgicos y cateterismos demandan materiales específicos de alto costo. Por ello, consideró que “el respaldo legal contribuirá a garantizar el acceso a tratamientos indicados para cada paciente”.
Por otro lado, la cardióloga señaló que la reducción de recursos sanitarios por parte de Nación afectó la capacidad operativa de la red nacional integrada por centros de referencia como el Hospital Garrahan, el Hospital Posadas, el Hospital El Cruce y el Hospital de Niños Sor María Ludovica. “Seguimos trabajando en red, se sigue derivando, se sigue aceptando pacientes en estos hospitales”, afirmó al respecto, aunque reconoció que algunos procesos pueden resultar más lentos, insistió en la importancia de sostener una política sanitaria que beneficia a miles de familias. “La idea es que no caiga el programa porque es un beneficio para toda la comunidad”, sostuvo.
Atención integral desde el embarazo hasta la adultez
Al referirse a la importancia de la nueva herramienta sanitaria, Woloszyn recordó que “uno de cada 100 niños puede tener una cardiopatía con una malformación”, explicó. Además, advirtió sobre signos de alerta en bebés como llanto excesivo, coloración azulada, irritabilidad o dificultades para alimentarse y dormir.
Según detalló, estas alteraciones se producen durante la etapa embrionaria, cuando el corazón se forma entre la cuarta y la octava semana de gestación. “Se puede generar algún tipo de alteración en esta formación normal y generar un defecto, que puede ser algo muy simple, prácticamente imperceptible, o ser una cardiopatía compleja que ya desde la etapa fetal es importante la detección para poder alertar a esa pareja y a esa familia”, sostuvo.
Woloszyn hizo hincapié en la importancia de los controles prenatales y pediátricos. “Toda embarazada tiene derecho y tiene que tener acceso para hacerse un ecocardio fetal”, afirmó, al recomendar la realización de este estudio entre las semanas 20 y 22 de gestación. Finalmente, la especialista también recordó la importancia de la donación de órganos para pacientes con afecciones cardíacas severas. “Donar un corazón puede salvar una vida”, expresó.

