Un sismo de magnitud 7,2 y otro de 7,5 sacudieron este miércoles a Venezuela, según reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), y provocó escenas de pánico en distintos puntos del país, incluida la capital Caracas.
El epicentro se ubicó a unos 21 kilómetros al este de Morón, en el centro del país, y el sismo se sintió también en Colombia y otras zonas del Caribe. Tras el evento principal, se registraron varias réplicas que prolongaron la situación de alerta.
En Caracas, residentes de edificios y oficinas evacuaron de manera preventiva mientras se percibían fuertes sacudidas. En distintos puntos de la ciudad se reportaron daños menores en viviendas y la caída de objetos en el interior de departamentos.
Testigos describieron escenas de tensión en centros comerciales y zonas residenciales, donde muchas personas permanecieron en la vía pública por temor a nuevos derrumbes. En algunos sectores se observaron columnas de polvo producto de afectaciones estructurales.
El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió inicialmente una advertencia para Puerto Rico y las Islas Vírgenes, aunque posteriormente otras agencias regionales descartaron riesgo de tsunami en ciertas áreas del Caribe.

Hasta el momento, las autoridades venezolanas no confirmaron víctimas fatales ni heridos de gravedad, aunque los reportes preliminares sí dan cuenta de daños materiales en distintas edificaciones. Los equipos de emergencia continúan evaluando el impacto del evento.
El sismo de este miércoles se suma a otros antecedentes sísmicos en Venezuela, país ubicado en una zona de alta actividad tectónica. Uno de los eventos más fuertes en años recientes fue el registrado en 2018, con una magnitud de 7,3.
Mientras continúan las evaluaciones oficiales, la población permanece atenta ante posibles réplicas y nuevas actualizaciones de las autoridades, en un contexto de incertidumbre tras uno de los movimientos sísmicos más intensos de los últimos años en la región.

