La inflación volvió a desacelerarse en junio y registró una variación mensual de 1,9%, por debajo del 2,1% de mayo y el menor nivel de los últimos diez meses. Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un incremento de 16,8% durante el primer semestre de 2026, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,5%, consolidando una tendencia descendente respecto de los niveles registrados un año atrás.
El dato se ubicó en línea con las proyecciones privadas y refleja la continuidad del proceso de desaceleración inflacionaria, favorecido por un escenario de estabilidad cambiaria, menor emisión monetaria y una demanda interna que continúa mostrando signos de moderación.
No obstante, detrás del promedio nacional persisten diferencias entre las regiones. El Noreste Argentino (NEA), donde se encuentra Misiones, registró una inflación mensual de 1,9%, igual al promedio del país, pero continúa siendo la región con mayor incremento acumulado en el año, con 19,9%, tres puntos por encima de la media nacional. Además, la variación interanual alcanzó el 36,5%, la más elevada entre las seis regiones relevadas por el INDEC.
Para Misiones, este comportamiento evidencia que, pese a la desaceleración general del índice, continúan existiendo mayores presiones sobre los precios, especialmente en servicios públicos, alimentos y rubros regulados.
Vivienda y recreación encabezaron las subas
A nivel nacional, el capítulo con mayor incremento fue Recreación y cultura, que aumentó 4%, impulsado principalmente por el inicio de las vacaciones de invierno, la suba de paquetes turísticos, hoteles y pasajes aéreos. Los bienes estacionales crecieron 3,4%, muy por encima del promedio general.
En una provincia con fuerte actividad turística como Misiones, este fenómeno tiene un doble impacto: por un lado, incrementa el costo de algunos servicios para los residentes y, por otro, refleja un mayor movimiento económico asociado al receso invernal.
El segundo mayor aumento correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba de 3,9% a nivel nacional.
En el caso del NEA, este rubro avanzó 5%, impulsado principalmente por los aumentos en electricidad, alquileres y garrafas de gas. De hecho, fue el capítulo con mayor incidencia sobre la inflación mensual de la región.
Los alimentos moderaron el índice
El rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, el de mayor peso dentro del IPC, registró un incremento de apenas 1,2%, contribuyendo a contener la inflación general.
Entre los principales movimientos se destacó la baja de las frutas (-2,6%), mientras que las carnes y derivados prácticamente no mostraron variaciones (0,1%). En contrapartida, las verduras, tubérculos y legumbres aumentaron 8,3%, producto de factores estacionales.
Mientras el Gran Buenos Aires y el NEA registraron una inflación de 1,9%, la región Pampeana alcanzó el 2%, en tanto que el NOA, Cuyo y la Patagonia mostraron variaciones de entre 1,6% y 1,7%.
En el NEA, además del fuerte incremento en electricidad, gas y otros combustibles (6,4%), el informe reflejó bajas en algunos componentes, como la adquisición de vehículos (-0,7%) y los servicios de telefonía e internet (-0,7%).
Servicios regulados siguen liderando en el semestre
En el acumulado del primer semestre, los mayores incrementos continúan concentrándose en los servicios regulados. A nivel nacional, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles acumuló una suba de 23,9%; Educación, 25,4%; y Restaurantes y hoteles, 17,5%. En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 17,3%, apenas por encima del índice general.
En la comparación interanual, la inflación se ubicó en 33,5%, muy por debajo de los registros superiores al 100% observados durante 2024 y comienzos de 2025. Sin embargo, algunos rubros continúan mostrando incrementos elevados, como Vivienda (43,3%), Transporte (42,5%) y Restaurantes y hoteles (35,1%).
Por otra parte, las canastas utilizadas para medir la pobreza también registraron aumentos durante junio. La Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió 1,3%, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) avanzó 2,2%, manteniendo presión sobre el costo de vida de los hogares pese a la desaceleración del índice general.

