Puerto Rico avanza con la ampliación de su red cloacal y se encamina a superar el 50% de cobertura en la comunidad. Los trabajos son ejecutados de manera conjunta por la Municipalidad y la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos de Agua. En esta etapa, el plan contempla alcanzar a unas 250 viviendas.
De esta manera, la ampliación de la infraestructura permitirá mejorar las condiciones sanitarias de distintos sectores de la ciudad. Además, contribuirá a reducir la presencia de agua servida en la vía pública y su posterior llegada a los cursos de agua.
El intendente de Puerto Rico, Carlos Koth, destacó el crecimiento registrado en los últimos años. Según explicó, el avance fue posible a partir de la reactivación de un convenio institucional que permitió sostener nuevas obras de saneamiento.
“Estamos tratando de terminar una obra muy grande con la que vamos a superar el 50% de conexiones a la red cloacal de Puerto Rico. Cuando asumimos en diciembre del 2019 no superábamos el 33%; hemos avanzado mucho”, señaló.
Una obra prioritaria para Los Lapachos
La etapa actual se concentra en el barrio Los Lapachos, un antiguo complejo habitacional construido por el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA). En ese sector, la falta de infraestructura generaba una situación que requería una intervención prioritaria.
En particular, el agua servida llegaba a las calles y, posteriormente, podía alcanzar los arroyos de la zona. Por eso, la ampliación de la red representa una mejora que excede la infraestructura urbana y tiene un impacto directo en la salud pública y el cuidado ambiental.
“Realmente era necesario porque el agua servida estaba brotando hacia las calles y terminaba yendo hacia los arroyos, generando contaminación”, explicó Koth.
Así, la incorporación de nuevas conexiones permitirá avanzar en el saneamiento del barrio y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de vida de las familias que viven en el sector.
Biodigestores para optimizar el sistema
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la incorporación de biodigestores. Esta tecnología permitirá optimizar el funcionamiento de la red y evitar que todo el caudal de las nuevas conexiones sea trasladado directamente hacia la infraestructura troncal.
Según explicó el intendente, el sistema también permite aprovechar la gravedad para facilitar el funcionamiento de la red y reducir los costos asociados a la obra.
“Hemos comprado biodigestores, lo cual nos facilitó no llevar tanto caudal a la troncal. Además, abarata mucho los costos porque a través de la gravedad podemos ir usando el sistema”, detalló.
La alternativa permite, de esta manera, ampliar la cobertura sin generar una presión adicional sobre la infraestructura central. A la vez, ofrece una solución adaptada a las características del sector donde actualmente se ejecutan los trabajos.
Un esquema financiado con recursos locales
Otro de los puntos destacados por el Ejecutivo municipal es el esquema utilizado para financiar el proyecto. La obra no requirió asistencia financiera externa ni la toma de nuevos préstamos.
En este sentido, el plan se sostiene mediante el trabajo conjunto entre la Municipalidad, la cooperativa de agua y los contribuyentes. Una vez que cada vivienda queda conectada a la red, el vecino comienza a abonar el servicio junto con el consumo de agua.
“No se tomó ningún solo préstamo, es una obra que la hace la municipalidad con la cooperativa de agua y con el contribuyente. Una vez que está conectado, el vecino empieza a pagar con el consumo de agua”, remarcó Koth.
Con este mecanismo, Puerto Rico busca continuar ampliando su infraestructura sanitaria de manera progresiva. El objetivo es que más de la mitad de la población pueda contar con acceso a la red cloacal y que, al mismo tiempo, disminuyan los problemas ambientales derivados del vertido de líquidos servidos.
El avance representa además la continuidad de un proceso que permitió elevar la cobertura desde menos del 33% en 2019 hasta el nivel actual, con la meta de superar el 50% una vez finalizada la etapa en ejecución.

