Este domingo, Boca Juniors empató 2-2 ante Newell’s en su visita al Coloso Marcelo Bielsa y dejó escapar una oportunidad de sumar de a tres en el Torneo Clausura 2026. Luego del encuentro, Rodolfo Arruabarrena brindó una conferencia de prensa en la que fue autocrítico. Y volvió a hacer hincapié en los errores propios que le permitieron al conjunto rosarino dar vuelta el marcador.
“Son situaciones que ya se repiten: cometemos errores tontos que nos cuestan muy caro. Hubo una reacción, eso es lo positivo, pero no podemos jugar 65 minutos en buen nivel y luego tener distracciones”, comenzó el entrenador
El técnico reconoció que el resultado generó malestar dentro del plantel, aunque encontró aspectos positivos en el funcionamiento: “Estamos calientes, tuvimos 15 minutos de errores muy tontos a este nivel, que nos cuestan mucho, más en esta situación”.
En ese sentido, aseguró estar más conforme con el rendimiento que después de la última presentación: “En lo futbolístico estoy más tranquilo que en el último partido. En el primer tiempo tuvimos tres o cuatro situaciones y en el segundo tiempo otras tres o cuatro”.
Arruabarrena insistió en que las fallas fueron principalmente individuales y volvió a apuntar a la falta de concentración en determinados pasajes: “Me preocupan más esos errores tontos que cometemos. Los vamos a ver, hay uno en una pelota parada, no nos organizamos bien”.

Arruabarrena: “Son errores individuales”
El entrenador fue contundente al explicar el origen de los problemas defensivos y descartó que se trate de una falla colectiva desde lo táctico. “Son errores individuales, no es una línea que comete un error táctico”, afirmó.
Arruabarrena también se refirió al exigente calendario que afronta el conjunto de La Ribera y explicó que el poco tiempo entre partidos obliga a priorizar la recuperación física: “No tenemos tiempos de trabajar, los ejercicios deberán ser de más calidad que de cantidad”.
Ante la seguidilla de encuentros, Arruabarrena reconoció que el trabajo durante la semana no puede desarrollarse de la manera habitual y que debe enfocarse principalmente en preparar cada compromiso.
“No hay tiempo para lamentos y para el trabajo, muchas veces el trabajo es una charla y un video, más cuando jugás cada tres o cuatro días. Hoy no soy un entrenador, soy un seleccionador que elige a los jugadores para el partido siguiente, pero es lo que hay. Asumí esto y no tengo por qué esconderme”, sostuvo.

