Siete de cada diez argentinos consideran que la situación económica del país es mala. Ese es uno de los principales resultados del informe Latam Pulse Argentina, elaborado por Atlas Intel en conjunto con Bloomberg, que analizó el escenario político, económico y social del país durante julio. El estudio, realizado entre el 30 de julio y el 3 de agosto sobre una muestra nacional de 1.120 personas adultas, mostró que la percepción negativa sobre la economía continúa siendo ampliamente mayoritaria y que las expectativas hacia el futuro tampoco logran revertir ese escenario.
La encuesta forma parte de un relevamiento mensual que ambos organismos realizan en siete países de América Latina para medir distintos indicadores relacionados con la aprobación presidencial, la evaluación económica, el riesgo político, la confianza del consumidor, la inflación, las principales preocupaciones ciudadanas y la imagen de los principales dirigentes políticos.
70% califican como mala la situación económica
La evaluación de la economía fue uno de los datos más contundentes del estudio. El 70% de los consultados respondió que la situación económica de Argentina es mala, mientras que solamente un 21% la calificó como buena y el 9% restante la definió como regular.
La percepción negativa no se limita únicamente al desempeño general del país. El relevamiento también consultó sobre el mercado laboral y la economía familiar, donde los resultados mantuvieron una tendencia similar.
En el caso del empleo, el 73% considera que la situación del mercado laboral es mala, frente a un 15% que la evalúa positivamente y un 12% que la considera regular.
Respecto de la situación económica de cada hogar, el panorama continúa siendo mayoritariamente desfavorable, aunque con cifras algo menos severas que en el plano nacional. El 60% afirmó que la economía de su familia atraviesa un mal momento, mientras que el 28% indicó que es buena y el 12% sostuvo que es regular.
Estos resultados reflejan que las percepciones negativas abarcan tanto la situación macroeconómica como las condiciones económicas cotidianas de las familias argentinas.
Predominan las expectativas pesimistas
El informe también indagó cómo creen los argentinos que evolucionará la economía durante los próximos seis meses.
En ese sentido, el 56% considera que la situación económica del país empeorará, mientras que el 26% cree que mejorará y el 18% estima que permanecerá sin cambios.
Las respuestas vinculadas con el mercado laboral muestran un escenario similar. Más de la mitad de los consultados (52%) cree que el empleo estará peor dentro de seis meses, frente a un 21% que espera mejoras y un 27% que considera que la situación permanecerá estable.
Cuando la consulta se traslada al plano familiar, el pesimismo continúa predominando. El 47% proyecta que la economía de su hogar será peor durante el próximo semestre, el 20% espera una mejora y el 33% considera que no habrá modificaciones importantes.
En conjunto, estos indicadores muestran que, además de una evaluación mayoritariamente negativa del presente, persiste un escenario de incertidumbre respecto del corto plazo.
La confianza del consumidor sigue en terreno negativo
El estudio incorpora además el Índice de Confianza del Consumidor (Atlas-CCI), un indicador que sintetiza las percepciones sobre la situación económica actual y las expectativas futuras.
El índice se construye a partir de siete variables vinculadas con la economía nacional, la situación financiera de las familias, el mercado laboral y la predisposición para adquirir bienes durables durante los próximos seis meses. Según la metodología del informe, los valores superiores a 100 puntos representan un escenario favorable, mientras que los inferiores reflejan insatisfacción o pesimismo.
En la medición correspondiente a julio, el indicador permaneció en terreno negativo con un registro de -8,1 puntos, lo que evidencia que continúa predominando una visión desfavorable sobre la evolución de la economía y las perspectivas de consumo.
La economía continúa entre las principales preocupaciones
Además de medir percepciones económicas, el relevamiento consultó cuáles son los problemas más importantes que enfrenta actualmente el país.
En ese apartado, la economía volvió a ocupar un lugar central dentro de las preocupaciones de los argentinos, acompañada por otras problemáticas estructurales como la inflación, la inseguridad, la corrupción y la pobreza, que se mantienen entre las principales inquietudes de la ciudadanía.
Estos resultados refuerzan la idea de que las variables económicas siguen condicionando buena parte de las opiniones sobre la actualidad nacional y explican, en parte, las evaluaciones registradas sobre la situación del país.
Un informe que releva la percepción política y económica de la región
El trabajo forma parte del programa Latam Pulse, una iniciativa conjunta de Atlas Intel y Bloomberg que releva mensualmente la opinión pública en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela.
El informe combina indicadores permanentes sobre aprobación presidencial, evaluación del gobierno, riesgo político, confianza del consumidor, inflación y liberalismo económico con módulos especiales que cambian cada mes para analizar temas de coyuntura. En esta edición, el apartado variable estuvo dedicado a las percepciones de los argentinos sobre Estados Unidos, la imagen de Donald Trump, la relación bilateral y el impacto de la reciente política arancelaria implementada por ese país.
En conjunto, los resultados correspondientes a julio muestran que la economía continúa siendo el principal eje de preocupación para la sociedad argentina. Tanto la evaluación del presente como las expectativas para los próximos meses mantienen un predominio de respuestas negativas, en un contexto donde el nivel de confianza del consumidor permanece por debajo de los valores considerados favorables y las preocupaciones económicas siguen ocupando el centro de la agenda pública.

