El informe elaborado por equipos de la Universidade Federal de Santa Maria (Brasil) y el Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste, con datos al 12 de septiembre de 2026, actualiza el diagnóstico del fenómeno El Niño y sus proyecciones meteorológicas e hidrológicas para el Chaco y el Noreste argentino.
El documento confirma que el evento volvió a fortalecerse a fines de agosto y advierte una probabilidad superior al 90 % de que llegue a una intensidad muy fuerte hacia fines de 2026 y comienzos de 2027, con lluvias o inundaciones extraordinarias.
En esa línea, se prevé un aumento de los caudales del río Paraná a partir de octubre, que se acentuaría en noviembre y diciembre.
La actualización de septiembre no modifica el diagnóstico de fondo respecto de la edición anterior: El Niño permanece establecido y continuó fortaleciéndose durante agosto. Lo que se actualiza es la intensidad observada del calentamiento, la perspectiva para el trimestre septiembre-octubre-noviembre y la situación hidrológica de las subcuencas de la Cuenca del Plata.
Perspectivas meteorológicas
Las proyecciones meteorológicas muestran una distribución espacial heterogénea. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal en el norte del Litoral, mientras que en el centro-oeste del Chaco predominarían condiciones normales.
Los modelos ECMWF-SEAS5 y NOAA/NCEP-CFSv2 coinciden parcialmente en una señal húmeda sobre sectores del Alto Paraná y de la cuenca del Uruguay, aunque difieren en la magnitud de los acumulados y en la evolución prevista para el Alto Paraguay. Entre ambos, el ECMWF presenta el escenario más húmedo y con mayor dispersión entre sus miembros.
Perspectiva hidrológica regional
El Sistema Mundial de Alerta de Inundaciones (GloFAS), de Copernicus, proyecta un aumento de los caudales del Paraná medio a partir de octubre, que se acentuaría en noviembre y diciembre. La Nota Técnica precisa que esta señal debe tomarse como una hipótesis de vigilancia y no como un pronóstico operativo de alturas hidrométricas: GloFAS utiliza ECMWF-SEAS5 como forzante meteorológico y representa de forma simplificada la operación de los embalses, por lo que no equivale a una confirmación independiente del escenario europeo.
El documento agrega que el escenario hidrológico resulta más intenso que el que se desprendería de otras previsiones meteorológicas, en particular NOAA/NCEP-CFSv2, y que existe dispersión entre los miembros del ensamble europeo. GloFAS es un sistema de alcance global que representa lagos y reservorios mediante esquemas generalizados de almacenamiento y liberación, sin reproducir necesariamente las reglas operativas en tiempo real de los embalses del Alto Paraná, Itaipú y Yacyretá, ni sustituir una modelación calibrada para el Paraná medio.
Según el boletín de la Agência Nacional de Águas (ANA) del 16 de septiembre, con datos operativos del día anterior, los reservorios con capacidad de regulación de la cuenca brasileña del Paraná almacenaban el 67,95 % de su volumen útil, con una distribución heterogénea: algunos reservorios de cabecera conservaban espacio disponible, mientras que Promissão y Capivara se ubicaban cerca de su capacidad máxima.
En el Iguazú, los principales reservorios presentaban niveles elevados y vertimientos asociados a la onda de crecida de septiembre. La Nota Técnica remarca que el volumen útil no ocupado no equivale automáticamente a la capacidad para controlar crecidas, ya que los embalses también atienden fines energéticos, y que el volumen de espera definido por el Operador Nacional do Sistema Elétrico (ONS) era reducido o inexistente en buena parte del sistema a la fecha consultada. Por esta razón, el documento indica que no corresponde concluir, únicamente a partir de GloFAS, que Corrientes superará niveles de alerta o evacuación en meses determinados.
Prevención
Según la Nota Técnica, el fortalecimiento observado de El Niño y el inicio de la primavera justifican acelerar acciones de preparación que resulten útiles bajo distintos escenarios.
El texto plantea no adoptar medidas desproporcionadas ni comunicar una emergencia de manera anticipada, y orientar el trabajo hacia revisar capacidades, reducir vulnerabilidades conocidas y asegurar que los mecanismos de respuesta puedan activarse con rapidez si los pronósticos de corto plazo o las observaciones lo requieren.

