El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “pronto” declarará el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense, aunque no explicó de qué manera pretende concretar una medida de semejante alcance. El anuncio fue realizado durante un mitin político en Nueva York, en medio de la escalada militar con Irán.
Trump sostuvo además que las fuerzas iraníes están siendo derrotadas y aseguró que Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre los puertos del país. “Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos”, afirmó ante sus seguidores, al referirse al control de la navegación en la zona.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y representa una de las principales rutas marítimas para el transporte internacional de petróleo y otros productos energéticos. Cualquier interrupción significativa de la circulación podría generar consecuencias sobre el abastecimiento mundial y ejercer presión sobre los precios del crudo.
La situación se produce mientras continúa la confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán. Teherán mantiene un control de facto sobre buena parte del estratégico paso marítimo, mientras Washington sostiene medidas destinadas a limitar la actividad económica iraní.
En paralelo, Trump confirmó que Estados Unidos reemplazará al portaaviones USS Abraham Lincoln, desplegado en Medio Oriente desde hace más de seis meses. El buque sería sustituido por el USS George Washington, otro portaaviones nuclear de la clase Nimitz que se encuentra en tránsito hacia la región.
La extensa permanencia del USS Abraham Lincoln generó cuestionamientos de familiares de tripulantes y legisladores estadounidenses. Senadores demócratas solicitaron explicaciones ante informes sobre problemas de abastecimiento, contaminación del agua y un deterioro de las condiciones de salud mental de parte de la tripulación.
Trump relativizó las denuncias y sostuvo que el portaaviones no lleva desplegado el tiempo suficiente como para considerar extraordinaria su permanencia. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también rechazó los cuestionamientos y aseguró que las condiciones del buque y de sus tripulantes están siendo garantizadas por el Pentágono.
La eventual declaración sobre Ormuz agrega un nuevo elemento a una crisis que ya tiene impacto militar y económico internacional. Por su ubicación estratégica y su importancia para el comercio energético, cualquier cambio en el control o en las condiciones de navegación del estrecho podría tener repercusiones mucho más allá de Medio Oriente.

