El Gobierno de Misiones se anticipa ante la posibilidad de un escenario de precipitaciones extraordinarias asociado al fenómeno de El Niño. En ese sentido, el gobernador Hugo Passalacqua destacó los trabajos preventivos y de infraestructura que se ejecutan en distintos puntos de la provincia, a través de una publicación institucional. “Nos anticipamos con obras para mitigar su impacto”, expresó.
En este marco, la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) trabaja en el fortalecimiento de la infraestructura para responder ante eventualidades. Las tareas incluyen un nuevo esquema de saneamiento hidráulico con mayor capacidad, además de limpieza de cauces, desobstrucción de alcantarillas, mantenimiento de cunetas y desagües y la preparación de caminos alternativos.
Medidas preventivas ante un escenario de lluvias intensas
Estos trabajos fueron planificados durante las mesas de trabajo provincial para prevenir y mitigar el impacto del fenómeno de El Niño. Durante las reuniones, Passalacqua había remarcado que la planificación busca mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales situaciones de emergencia.
“La idea es trabajar juntos desde la prevención. Pueden venir momentos muy duros y queremos que nos encuentren organizados y con capacidad de respuesta rápida”, expresó, y agregó que ante una catástrofe “es clave coordinar acciones antes, porque hacerlo cuando el evento ya ocurrió es llegar tarde”.

Las proyecciones meteorológicas citadas por la Provincia anticipan una alta probabilidad de precipitaciones extraordinarias desde el segundo semestre de 2026, con acumulados que podrían superar los 300 milímetros mensuales. El escenario podría generar condiciones similares a las registradas durante las inundaciones de 2014, con especial atención sobre los cursos de agua y las zonas con antecedentes de anegamientos.
Entre los principales impactos previstos para Misiones aparecen lluvias intensas en períodos cortos, crecidas repentinas de los ríos Uruguay e Iguazú y anegamientos en arroyos y sectores urbanos, agravados por la saturación progresiva de los suelos. También se contempla una mayor frecuencia de tormentas eléctricas con ráfagas fuertes y caída de granizo, con posibles consecuencias sobre viviendas, infraestructura, caminos rurales y sistemas productivos.

