El fenómeno de El Niño atraviesa una etapa de creciente intensidad y las proyecciones meteorológicas anticipan un escenario de lluvias superiores a lo normal durante la primavera. Misiones aparece entre las provincias más expuestas, con un mayor riesgo de tormentas severas, grandes acumulados en períodos cortos y crecidas de cursos de agua.
Los modelos internacionales señalan que el calentamiento del Pacífico ecuatorial continuará durante las próximas semanas y podría alcanzar su punto máximo hacia octubre. Las estimaciones ubican las anomalías de temperatura del océano en niveles extraordinarios, aunque la evolución definitiva dependerá del comportamiento conjunto de la atmósfera y las aguas del Pacífico.
El fenómeno ya presenta señales de fortalecimiento luego de un breve período de desaceleración. Los vientos del oeste volvieron a ganar intensidad en el Pacífico central y podrían impulsar un nuevo aumento de las temperaturas superficiales en la zona conocida como Niño 3.4.
Este proceso resulta relevante porque El Niño modifica los patrones de circulación atmosférica y puede favorecer cambios importantes en la distribución de las precipitaciones. En el noreste argentino, esa configuración aumenta la probabilidad de períodos con lluvias abundantes y tormentas capaces de generar acumulados significativos en pocas horas.
Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene una probabilidad del 100% de continuidad del fenómeno. Las proyecciones apuntan además a una intensidad entre fuerte y muy fuerte, en un contexto que mantiene bajo especial atención a la región del NEA.
Misiones se encuentra entre los territorios donde los modelos prevén las señales más marcadas. Junto con Corrientes, el este de Formosa y el este del Chaco, la provincia podría registrar precipitaciones por encima de los valores habituales durante distintos períodos de la primavera.
El escenario adquiere particular importancia en el norte misionero, donde septiembre ya se caracteriza por presentar elevados registros de lluvia. Localidades como Puerto Iguazú, Andresito y Bernardo de Irigoyen tienen promedios cercanos a los 190 milímetros mensuales, por lo que una temporada más húmeda podría generar acumulados significativamente superiores.
En el centro y sur de la provincia también se espera una temporada con lluvias por encima de los valores habituales. Posadas y Oberá registran promedios cercanos a 130 y 150 milímetros respectivamente durante septiembre, aunque las proyecciones actuales plantean la posibilidad de superar ampliamente esas marcas.
Además de las precipitaciones, uno de los principales focos de atención estará puesto en la intensidad de los episodios. Las tormentas podrían producir grandes cantidades de agua en períodos breves, con riesgo de anegamientos, inundaciones y crecidas, especialmente en sectores del norte provincial.
Ante este panorama, las autoridades misioneras ya reforzaron el seguimiento de los cursos de agua y adoptaron medidas preventivas en zonas vulnerables. La evolución de El Niño será seguida de cerca durante los próximos meses, ya que su intensidad podría tener efectos sobre la agricultura, la infraestructura y la gestión de emergencias en toda la región.

