El nuevo Régimen Penal Juvenil comenzó a aplicarse en Misiones el 5 de septiembre. Desde entonces, la Policía registró cuatro adolescentes aprehendidos, todos de 16 y 17 años. Tres regresaron a sus hogares bajo responsabilidad de sus padres y uno permanece alojado en el Centro Modelo de Asistencia y Seguimiento de Niños, Niñas y Adolescentes (CeMoAS), por disposición de la Justicia.
Así lo informó el subjefe de la Policía de Misiones, Raúl Maslowski, en diálogo con LT 17 Radio Provincia de Misiones, donde también explicó el esquema de capacitación que la fuerza desarrolla en las 15 unidades regionales de la provincia.
Maslowski precisó que las intervenciones correspondieron a hechos de robo, hurto y amenazas. “Desde el 5 de septiembre próximo pasado que entra en vigencia esta ley, este régimen penal juvenil, hemos tenido cuatro menores detenidos, de los cuales tres volvieron a su hogar y uno de ellos permanece alojado en el CeMoAS”, explicó.
El funcionario aclaró que ninguno de los casos registrados hasta el momento corresponde a adolescentes de 14 o 15 años. “Estos menores tienen 16 y 17 años. Todavía no hemos tenido detenidos de 14”, señaló.
En el caso del adolescente que permanece en el CeMoAS, Maslowski explicó que la Policía realiza la intervención inicial y luego la situación queda bajo decisión judicial.
“Nosotros inmediatamente, como te decía, no van a la comisaría, van derecho al CeMoAS, se hacen las comunicaciones y a partir de ahí es el juzgado el que toma las decisiones y no la Policía de Misiones”, detalló.
La Policía tiene un protocolo desde 2017
El subjefe policial señaló que la aplicación del nuevo régimen no representa un cambio absoluto para la fuerza provincial. Según explicó, desde 2017 existe un protocolo específico para la intervención ante casos que involucran a menores de edad. “Desde el año 2017 nosotros ya hemos puesto en marcha un protocolo de tratamiento en el caso de detención de personas menores de edad”, afirmó.
Entre las pautas mencionadas figuran la reserva de identidad, la prohibición de divulgar fotografías, la comunicación inmediata a los padres y a los organismos judiciales y el traslado de los adolescentes al CeMoAS, sin permanencia en dependencias policiales destinadas a adultos.
Misiones cuenta con cuatro CeMoAS, ubicados en Posadas, Oberá, Eldorado y Puerto Rico.
Maslowski explicó que la Policía realiza la aprehensión, las primeras actuaciones, el examen médico y las comunicaciones correspondientes. Luego, la situación pasa a la órbita judicial. “Ellos son los que posteriormente van a decidir qué responsabilidad penal va a llegar a tener ese menor que fue aprehendido”, sostuvo.
Capacitación en las 15 unidades regionales
La Policía de Misiones comenzó las capacitaciones en abril, antes de la entrada en vigencia del nuevo régimen. Los encuentros alcanzaron a las 15 unidades regionales en las que está organizada la fuerza.
En esas instancias participaron profesionales e integrantes de los juzgados correccionales y de menores de distintas localidades. El objetivo fue explicar el contenido del nuevo régimen y las pautas específicas para la actuación policial.
“Sí, por supuesto. Y también el contenido de este nuevo régimen penal juvenil”, respondió Maslowski al ser consultado sobre los ejes de las capacitaciones.
El funcionario consideró que la experiencia previa de la provincia permite una adaptación gradual a las nuevas disposiciones. “No es muy distinto a lo que veníamos trabajando, por eso estamos bastante tranquilos. Igualmente, las capacitaciones, las reuniones y las charlas son necesarias”, afirmó.
La Policía también prevé encuentros de información y coordinación con otros organismos. Entre ellos figura el Servicio Penitenciario Provincial, debido a las condiciones de alojamiento que establece el nuevo esquema.
Cemoas y Servicio Penitenciario, ante posibles alojamientos
En caso de que un adolescente deba permanecer bajo alojamiento por disposición judicial, el primer recurso es el CeMoAS. Si su capacidad resulta insuficiente, existe la posibilidad de recurrir al Servicio Penitenciario Provincial, que cuenta con un sector destinado a menores.
Maslowski mencionó la Unidad Penal 4 (UP4) como espacio destinado a adolescentes y señaló que resta definir algunos criterios de separación por edades.
“Parece poco, pero tratándose de menores es una diferencia significativa”, sostuvo al referirse a la necesidad de contemplar una separación entre adolescentes de 14 y 15 años y aquellos de 16 y 17.
Para avanzar sobre esos aspectos, la Policía prevé una nueva reunión con autoridades judiciales y del Servicio Penitenciario Provincial.
El subjefe policial también remarcó que la aplicación del régimen no implica, según su evaluación, un aumento automático de las detenciones de adolescentes. “La implementación de este nuevo régimen penal juvenil no es una cacería de brujas y nos vamos a llenar los calabozos de menores, no es así”, afirmó.
En ese sentido, vinculó la aplicación del sistema con las características sociales de Misiones y destacó que las decisiones sobre cada caso corresponden a la Justicia, mientras que la Policía queda a cargo de la intervención inicial y las actuaciones que establece la normativa.

