Durante julio de 2026 el Semáforo de Economías Regionales elaborado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) mostró un escenario dispar para las producciones de algunas provincias en país. En este sentido, la yerba mate y la mandioca permanecen en rojo y se le suma la actividad forestal, junto a otras seis actividades, mientras que cuatro cadenas se ubicaron en verde y seis en amarillo.
Según el relevamiento de Coninagro, entre las actividades en rojo permanecen yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche, mandioca, cítricos dulces y forestal. El principal factor de deterioro se encuentra en el componente de negocio, los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y combinado con el aumento de los costos operativos, generando un deterioro de los márgenes en términos reales.

Actividad forestal, de amarillo a rojo
El pasaje a rojo de la actividad forestal se explica por el deterioro del componente de negocio, cuyos precios acumularon una suba de apenas 4% interanual.
La contracción de la demanda interna, asociada principalmente a la menor actividad de la construcción y la obra pública, se combina con una estructura de costos internos elevada y una mayor competencia de productos importados, cuyas compras crecieron 13% interanual.

Por su parte, tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní permanecieron en amarillo, reflejando una situación de mayor heterogeneidad. Estos sectores presentan una combinación de precios que no logran recomponer completamente su poder de compra frente a la inflación, costos aún elevados y una demanda con escaso dinamismo. Si bien no se observa un deterioro generalizado de los indicadores, tampoco se consolidan condiciones suficientes para una recuperación sostenida de los márgenes y de la actividad. En consecuencia, permanecen en una situación intermedia, con señales mixtas.
Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. Estos sectores presentan como principal fortaleza un componente de negocio favorable, con precios que evolucionaron por encima de la inflación, permitiendo una mejora de los precios relativos y de los márgenes. A esto se suma un desempeño favorable de los mercados y una dinámica productiva que acompañó, en términos generales, la evolución de la actividad. En estos casos, la fortaleza de la demanda constituye uno de los principales determinantes de la mejora de los precios y de la valorización de las producciones.

