El misionero Augusto Servello volvió a hacer historia en la esgrima argentina. A los 26 años, conquistó por segunda vez consecutiva la medalla dorada en el Campeonato Sudamericano y se consagró bicampeón en los Juegos Suramericanos de Santa Fe, tras imponerse 15-10 ante su compatriota Andrea Nogosanti en la final de florete individual masculino.
El logro le permitió revalidar el título obtenido cuatro años atrás. Sin embargo, detrás de la celebración por la nueva consagración, Servello también puso el foco en las dificultades que atraviesan los deportistas argentinos por la reducción del respaldo económico nacional al deporte.
“Se redujo mucho el respaldo por falta de presupuesto y se siente en los viajes, en los entrenamientos. Antes hacíamos giras por Europa y a estos torneos llegábamos bien. Hoy los chilenos y colombianos nos sacan ventaja”, explicó el esgrimista.
En ese sentido, sostuvo que la falta de inversión tiene un impacto directo sobre la preparación de los atletas. Según detalló, durante este año pudo participar en apenas tres de los diez torneos internacionales previstos.
“Este año participé en tres torneos internacionales de diez y obviamente si vas a un Grand Prix, donde hay alta intensidad, ya es muy difícil. Yo particularmente entreno solo y hago malabares para llegar lo mejor posible”, señaló.
Servello vive en Buenos Aires y entrena íntegramente en el club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA), institución donde comenzó su vínculo con la disciplina. Además, forma parte del equipo nacional, con el que combina los entrenamientos técnicos con trabajos físicos y combates de alta intensidad.
“Entreno lunes, miércoles, viernes y sábados. Con el equipo nacional hacemos combates intensos, pero lo acoplo con actividades físicas”, describió.
El desafío de competir sin recursos
El esgrimista misionero planteó que la situación no afecta solamente a su disciplina. En particular, señaló las dificultades que atraviesan los deportes individuales, donde los costos de competencia, viajes y preparación tienen un peso importante.
Servello también reconoció que comprende el planteo ideológico del Gobierno nacional respecto del rol del Estado en el deporte. Sin embargo, marcó que, desde su experiencia como atleta, los resultados de la inversión pueden observarse en el corto plazo.
“Entiendo la ideología del actual Gobierno, pero los resultados se ven a corto plazo cuando hacés inversión”, afirmó.
En esa línea, destacó el desempeño de la delegación argentina en los Juegos Suramericanos de Santa Fe. “Hoy estamos segundos en el medallero de los Odesur porque el argentino no se achica ante las adversidades y, si tiene algo a favor por más pequeño que sea, lo aprovecha hasta el final”, sostuvo.
Finalmente, resumió su mirada sobre el presente del deporte argentino con una frase que sintetizó el contraste entre los resultados obtenidos y las dificultades para sostener la preparación: “Nos sostenemos por la calidad de los deportistas y no por la inversión”.
Ahora, Servello apunta a cerrar la temporada con un nuevo título nacional y ya tiene la mirada puesta en los próximos desafíos. Entre ellos aparece el circuito europeo, que comenzará en noviembre, además de la posibilidad de competir en los Juegos Panamericanos del próximo año. Para concretar esa agenda internacional, el financiamiento de los viajes vuelve a ser uno de los principales obstáculos.

