La Municipalidad de Posadas puso en marcha este lunes el 44° Operativo LIRAa (Levantamiento de Índices Rápidos de Aedes aegypti). Esta herramienta de vigilancia epidemiológica permite obtener información actualizada sobre la presencia de larvas del mosquito transmisor del dengue. Asimismo, las autoridades utilizan estos datos para planificar intervenciones sanitarias en los diferentes barrios.
El relevamiento comenzó este lunes en el barrio A4 y alcanzará unas 6.500 viviendas de distintos sectores de la ciudad. Para llevar adelante las tareas, el Municipio dispuso la participación de más de un centenar de personas abocadas a las etapas del trabajo. Las cuadrillas iniciaron las tareas en Dolores Sur y continuarán luego por otras delegaciones municipales.
Durante las visitas, los agentes inspeccionan los patios y espacios exteriores para identificar elementos que puedan convertirse en criaderos. La información recolectada permite construir una fotografía epidemiológica de la ciudad para determinar dónde resulta necesario profundizar las acciones preventivas.
El intendente Leonardo Stelatto destacó la continuidad de esta gestión de vigilancia. Explicó que el Municipio realiza tres mediciones al año para contar con información oportuna. “Es muy importante tener un panorama de los lugares donde tenemos que accionar rápidamente para prevenir el dengue y trabajar permanentemente con los vecinos”, señaló. Además, el jefe comunal hizo referencia a las condiciones climáticas de esta época del año. “Tenemos que estar siempre atentos para seguir evaluando y viendo dónde actuar lo más rápido posible para evitar complicaciones”, sostuvo.
Por su parte, el director de Epidemiología y Vigilancia de la Salud, Fabricio Tejerina, explicó la dinámica del trabajo territorial. El funcionario afirmó que los resultados ofrecen “una foto de la ciudad de lo que está pasando epidemiológicamente con las larvas de Aedes aegypti”. Al mismo tiempo, Tejerina puso especial énfasis en la colaboración ciudadana. “El 90% de la prevención del dengue tiene que ver con lo que el vecino hace en su patio, si tiene o no tiene criadero”, afirmó.
Las inspecciones duran aproximadamente cinco minutos y quedan a cargo de personal capacitado. “Esos cinco minutos hacen, entre comillas, una vacunación del patio, para revertir que no haya mosquitos”, expresó Tejerina. De esta manera, el Municipio busca orientar los recursos sanitarios hacia las zonas con mayor indicador de riesgo en el mapa capitalino.



