Irán advirtió que atacará de manera “continua, efectiva y dolorosa” todas las bases e intereses de Estados Unidos en Medio Oriente si Washington vuelve a intervenir militarmente contra Teherán, en un escenario marcado por el aumento de la tensión regional y por una reciente reunión reservada de altos mandos militares en Alemania.
El mensaje surgió desde el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, principal comando militar iraní, luego de que trascendiera un encuentro entre representantes de Estados Unidos, Israel y varios países árabes. En un comunicado difundido por medios locales, el organismo sostuvo que Washington evalúa reanudar acciones contra el país persa.
“Si Estados Unidos comete cualquier error contra Irán, todas sus bases e intereses en la región serían blanco de ataques continuos, efectivos y dolorosos, sin limitación ni reserva alguna”, señaló la fuerza militar iraní, en una de las advertencias más contundentes de las últimas semanas.

La reacción de Teherán llegó después de que se conocieran detalles de una reunión reservada realizada en Alemania entre altos comandantes de Estados Unidos, Israel y ocho países árabes, donde analizaron la guerra con Irán y el deterioro de la seguridad regional.
El encuentro fue convocado por el jefe del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), Brad Cooper, y reunió a representantes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait, Qatar, Jordania y Egipto, además de Israel. Según los reportes, Cooper transmitió que las fuerzas estadounidenses permanecerán desplegadas en la región pese a los recientes ataques iraníes contra instalaciones norteamericanas.
A la vez, Washington busca ampliar la protección del tránsito marítimo a través del estrecho de Ormuz, un corredor clave para el comercio energético global y uno de los puntos más sensibles del actual conflicto.
Presión militar y condiciones para negociar
La advertencia no se limitó a Estados Unidos. El mando iraní también apuntó contra los gobiernos de Medio Oriente que eventualmente respalden una ofensiva norteamericana. Según el comunicado, quienes mantengan una supuesta “política de doble rasero” ya no podrán esperar “contención ni indulgencia” de las fuerzas armadas iraníes.

En paralelo, Teherán endureció su postura ante una posible reapertura de las negociaciones con Washington. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que no existen condiciones para retomar el diálogo mientras Estados Unidos no acepte las demandas planteadas por la República Islámica.
Entre los reclamos figuran el cese de las operaciones militares estadounidenses, la liberación de fondos iraníes congelados y el levantamiento del bloqueo naval. Mientras tanto, el estrecho de Ormuz continúa en el centro de la disputa, en un momento en que las amenazas cruzadas conviven con intentos diplomáticos que todavía no logran reducir la tensión entre ambas potencias.

