El interés por las misiones espaciales terminó convirtiéndose en un proyecto que ahora llevará a estudiantes misioneros hasta la Feria Nacional de Ciencias. Se trata de “Misión Espacial ESIM”, una propuesta desarrollada por alumnos de la Escuela Secundaria de Innovación de Posadas, que fue seleccionada para representar a Misiones en el eje científico y tecnológico en Córdoba.

La profesora de Física, Verónica Neis, contó que todo comenzó a partir “del interés genuino de los estudiantes por las misiones espaciales, sobre todo la misión Artemis II”. A partir de allí comenzaron a trabajar con cohetes de agua para abordar contenidos como movimiento, trayectorias y leyes de Newton, además de incorporar investigaciones biológicas relacionadas con el espacio.
El proyecto fue creciendo a medida que avanzaban las distintas etapas. Santiago Pretzel, uno de los alumnos, describió el proceso como “un honor increíble, espectacular” y explicó que el grupo fue incorporando nuevos conocimientos y elementos a la propuesta. “Conforme vamos pasando etapas, vamos agregando conceptos, agregando distintos artefactos”, señaló.
Un cohete directo a la Feria Nacional de Ciencias
Ahora el desafío está puesto en la construcción del modelo que presentarán en la próxima instancia. Santino explicó que el equipo se encuentra trabajando sobre la estructura y que uno de los próximos pasos será trasladar el diseño al formato digital. “Vamos a planear hacerla un diseño 3D y terminar los detalles que nos hagan falta”, contó sobre la etapa que tienen por delante.

La clasificación también generó entusiasmo entre los integrantes del grupo. Selene Hoffman reconoció que no imaginaba que el proyecto pudiera avanzar tanto y destacó el trabajo realizado entre todos. “Me siento muy emocionada porque no pensé que este proyecto iba a llegar tan lejos”, expresó, y agregó que espera que el equipo pueda “seguir avanzando incluso después de que estas instancias terminen”.
Para los docentes, el resultado también refleja un aprendizaje que fue más allá de los contenidos específicos de cada materia. Camila Kornoski, profesora de Biología, recordó que al comienzo del año no esperaban que la propuesta creciera de esta manera. “Fue muy positivo ir progresando paso a paso y construyendo juntos”, sostuvo, y remarcó que los estudiantes aprendieron a comunicarse y trabajar en equipo, mientras que “los propios docentes también aprendieron de ellos”.

