Diversas entidades representativas de la producción primaria de yerba mate en Misiones emitieron este martes un duro comunicado en respuesta a las recientes declaraciones del presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), Rodrigo Correa. Los dirigentes cruzaron el discurso oficial de “modernización” y “trazabilidad”, al sostener que el proyecto de Reordenamiento Normativo promovido por la conducción del organismo oculta una mayor carga burocrática y económica para los agricultores, al tiempo que reduce los controles sobre los eslabones posteriores de la cadena.
El pronunciamiento surge tras una entrevista radial en la que Correa defendió las modificaciones normativas. Desde el sector primario recordaron que la desregulación fijada previamente por el DNU 70/2023 y el Decreto 812/2025 ya le había quitado al Inym la facultad de fijar precios de referencia, dejando a los productores sin la principal herramienta institucional para defender el valor de la hoja verde. A ese escenario, advierten, se le suma ahora la intención de desmantelar la estructura de fiscalización construida durante más de 20 años.
Según detallaron las organizaciones, el nuevo esquema exigirá a los productores la adecuación a exigencias basadas en el Renspa, polígonos de delimitación y la emisión del DTV-e (Documento de Tránsito Vegetal electrónico) para el movimiento de la materia prima. Para las familias agrarias, estas obligaciones se traducirán en pérdida de jornadas de trabajo, mayores costos en gestión o asesoramiento y la necesidad de contar con conectividad en la chacra para operar.
Asimismo, el documento critica lo que califican como una “falsa trazabilidad”. Las entidades señalaron que la propuesta de reemplazar progresivamente las declaraciones juradas del Inym por datos del Senasa o DTV-e permitirá identificar con precisión qué sale de la chacra, pero dejará a ciegas al organismo sobre el volumen real que efectivamente ingresa a los secaderos, los procesos de transformación, la calidad y los stocks almacenados por las grandes industrias.
“Se pretende tener cada vez más información sobre el productor, pero se reduce la capacidad del organismo para controlar qué ocurre con la yerba una vez que cruza la tranquera”, remarcaron en el escrito. Además, enfatizaron que una trazabilidad integral exige seguir el producto en todos los eslabones hasta el consumidor, y no concentrar las exigencias exclusivamente en el eslabón más débil de la actividad.
El documento lleva las firmas de Hugo Sand (Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones – Apam), Jorge Skripczuk (Asociación Civil Impulso Yerbatero), Antonio Franza (Asociación de Yerbateros del Alto Uruguay), Julio Alfredo Petterson (Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte – Acpyn) y Salvador María Torres (Movimiento Agrario de Misiones – Mam).
© Foto de portada: Marcos Otaño

