La atención médica para millones de jubilados y pensionados de todo el país atravesará una importante paralización durante tres jornadas. La Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (Appamia) formalizó la convocatoria a un paro nacional de 72 horas en el Pami que comenzó este miércoles 30 de septiembre y se extenderá hasta el viernes 2 de octubre inclusive.
La medida, notificada previamente a través de una carta documento dirigida al titular del organismo, Esteban Leguizamo, y presentada ante el Ministerio de Capital Humano, ratifica un contundente plan de lucha.
El Dr. Manuel Eugenio Lago Rodríguez, secretario adjunto de Appamia, detalló las razones del reclamo, graficó el impacto del desfasaje económico en los consultorios y profundizó sobre el alcance de las medidas de fuerza.
El conflicto central encuentra su origen en los cambios normativos aplicados por el Pami el pasado mes de abril mediante la Resolución 1107/26. Según explicó el dirigente sindical, la medida impuso de manera imprevista un esquema exclusivo por cápita que redujo abruptamente la remuneración del personal asistencial.
“De forma inconsulta en abril, el Pami saca la Resolución 1107, cuando estábamos en plena negociación, donde se maneja todo por cápita, en el caso de los médicos, a 2.100 pesos. O sea, que nos bajó un 52,4% de lo que le ingresaba al médico mensualmente. Ahí hubo una reacción inmediata y dijimos que, si bien entendíamos la situación, avancemos en un aumento escalonado”,explicó el adjunto de APPAMIA.
Complicaciones económicas para abrir los consultorios
Lago Rodríguez apuntó al drástico retroceso que sufrió la economía de los consultorios a partir de este cambio reglamentario. “Lamentablemente con lo que está cobrando un odontólogo de cabecera o un médico de cabecera, tienen que poner plata de su bolsillo para sostener su consultorio con la atención del Pami“, afirmó.
A lo que agregó que “en marzo/abril, estábamos cobrando por las cápitas y las consultas y prestaciones, un aproximado de 2 millones ochocientos mil pesos a 3 millones 200 mil pesos. Con los gastos de consultorio, secretaria, insumos, etc., te quedaba un millón y pico, que combinado con otra guardia que hicieran los médicos, quedaba como un sueldo medianamente digno”.
“En un momento de la negociación se corta la comunicación, nosotros insistimos y hoy logramos tener una reunión con las máximas autoridades del Pami. Pero nos ofrecen un aumento a tres mil pesos por cápita recién para octubre”, cuestionó.
Y detalló que “el médico que tiene 700 afiliados va a pasar a cobrar 2,1 millones de pesos, lo que sale más o menos el mantenimiento de un consultorio actualmente“.

Mantenimiento de emergencias, recetas y reprogramación de turnos
Frente a la preocupación de la población afiliada al Pami, el gremio estructuró una modalidad de paro que busca visibilizar la crisis sin desproteger el acceso a la salud esencial ni a los tratamientos crónicos de los adultos mayores.
“Los médicos van a hacer todas las recetas para que la gente no se quede sin medicamentos. Van a atender las demandas espontáneas en dos turnos por día para que aquellos que así lo requieran. No vamos a dejar a los pacientes ni sin medicación ni sin atención de urgencia. Se van a reprogramar los turnos. Los odontólogos van a atender las urgencias”, explicó el referente de Appamia.
Además, sintetizó que: “El paro no es que vamos a cerrar los consultorios, pero sí vamos a reprogramar los turnos porque así no se puede seguir“.
“La situación del Pami es la misma situación que está atravesando la Salud en todo el país, las clínicas están dejando de atender, dan los turnos a tres o cuatro meses. Inclusive, las obras sociales o prepagas están bajando la atención”, amplió.
En esa línea, Lago Rodríguez sostuvo que desde el Gobierno nacional, “están viendo la salud como un gasto y no como una inversión. No se puede dar la salud más aceptable, la salud tiene que ser óptima, sino no es salud”.

