Montecarlo ya registra un movimiento creciente en la previa de una edición especial de la Fiesta Nacional de la Orquídea y Provincial de la Flor. La presidenta de la Cámara de Comercio e Industria local, Elizabeth Rosa, señaló a LT17 Radio Provincia que el clima de celebración comenzó a sentirse desde semanas atrás y que las expectativas aumentaron a medida que se acerca el inicio del evento.
La edición de este año tendrá como particularidad la coincidencia de dos aniversarios: 35 años de la Fiesta Nacional de la Orquídea y 45 años de la Fiesta Provincial de la Flor. “Se siente un clima de fiesta y estamos viviendo la previa de una edición muy especial”, expresó Rosa, quien también remarcó que durante esta semana se intensificó el movimiento en la ciudad.
La Cámara realizó consultas entre distintos rubros para conocer cómo se preparan ante la llegada de visitantes. La hotelería aparece como uno de los sectores con mayor demanda y con una disponibilidad cada vez más limitada: “Los rubros que más se mueven en estos momentos son la hotelería, que están todos colmados, hay algunos lugares nada más”, indicó Rosa.
Más consumo dentro y fuera de la fiesta
La actividad turística también alcanza a la gastronomía, con establecimientos que anticipan una mayor demanda durante los días del evento. Rosa explicó que los visitantes distribuyen sus consumos entre los espacios de la celebración y los lugares donde permanecen durante su estadía, ampliando el movimiento hacia distintos puntos de la ciudad.

El funcionamiento de los puestos gastronómicos instalados en el parque también genera demanda sobre otros comercios de Montecarlo. “Los gastronómicos que están en el parque compran todas las cosas en el pueblo”, señaló en referencia al abastecimiento que sostiene a estos emprendimientos durante la fiesta.
A ese circuito se sumarán las estaciones de servicio, algunas de las cuales ya prepararon promociones específicas para las fechas del evento. Entre las propuestas mencionadas por Rosa coloco de ejemplo el 2×1 en hamburguesas y los tipicos combos de desayunos, como parte de las acciones de algunas estaciones de servicios.
Una fiesta que excede al predio
Los supermercados también forman parte del movimiento esperado, tanto por las compras de los establecimientos gastronómicos como por el consumo de quienes llegan a la ciudad. Los comercios, a su vez, se preparan para atender a los visitantes que buscan llevarse algún producto o recuerdo de Montecarlo durante su estadía.
Para la titular de la Cámara, ese movimiento convierte a la celebración en una actividad que involucra a buena parte de la comunidad. “La Fiesta de la Flor no es solamente de la promotora y de un grupo de personas, sino que es de todo el pueblo”, sostuvo Rosa, al plantear la necesidad de aprovechar el flujo turístico.
Con la hotelería cerca de completar su capacidad y distintos sectores comerciales preparando servicios y promociones, Montecarlo encara una edición que combina los aniversarios de sus dos fiestas con expectativas de mayor circulación y consumo. Para Rosa, la oportunidad alcanza a actividades diversas y “genera un movimiento económico que se distribuye de manera directa e indirecta en la comunidad”.

