Empresarios y altos ejecutivos de algunas de las compañías más importantes de la Argentina participaron de la cena anual de la Fundación Faro, en la que el presidente Javier Milei pronunció un discurso cargado de ataques contra periodistas y medios de comunicación.
Según reconstrucciones publicadas por Letra P y elDiarioAR, empresas y hombres de negocios pagaron cubiertos o mesas para participar del encuentro.
Entre los nombres identificados por ambos medios aparecen Martín Migoya, Marcelo Sielecki, Rubén Cherñajovsky, Martín Eurnekian, Juan Martín De La Serna (presidente de Mercado Libre en Argentina), David Martínez, y Adrián Werthein (DirecTV). También, Francisco De Narváez (ChangoMás), Horacio Marín, Manuel Santos Uribelarrea, Mariano Bosch, Claudio Belocopitt, Ricardo Markous, y Damián Pozzoli (Inverlat-Grupo Edison). Además, asistieron representantes de Edenor, Edesur, el grupo Bulgheroni y otras compañías vinculadas a Vaca Muerta.
La cena se realizó en el Yacht Club de Puerto Madero y reunió al gabinete nacional, dirigentes libertarios, referentes de las Fuerzas del Cielo y al embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas.

El nuevo ataque de Milei contra el periodismo
Javier Milei volvió a explotar contra los periodistas durante su la cena organizada por la Fundación Faro. E la ocasión, apeló a una supuesta frase de Adam Smith para pedir que los quemen en la hoguera. “Como decía Adam Smith, tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos y acá a los buenos les tiene que ir bien, los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”, manifestó el Presidente entre aplausos y risas del público, que incluyó a los mencionados hombres de negocio.
Antes de su sentencia, Milei nombró a algunos de los periodistas contra los que destiló su odio. “Los periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones como Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrígues, Natala Volosin, Luis Novaresio y todos los demás que utilizaron este tema, que me expliquen quién se hace cargo ahora de toda la basura que difundieron”, reclamó.
La bronca del Mandatario nacional se apoyaba en la cobertura periodística de la estafa de la cripto Libra, perpetrada con un tuit de su autoría que borró al instante provocando un rag pull financiero que derivó en pérdidas cuantiosas para miles de usuarios que confiaron en su pronóstico. El agravio presidencial contra la prensa se apoyaba en el sobreseimiento que el pasado viernes dictó el juez de la causa, Marcelo Martínez de Giorgi, aunque las querellas todavía pueden apelar en Casación e, incluso, llegar hasta la Corte Suprema de Justicia.

