El pasado sábado 31 de octubre, en las instalaciones del Tacurú Social Club (en el barrio Los Paraísos), su presidente, Pablo Ciejovicz, fue víctima de una agresión física mientras se encontraba finalizando su participación en un torneo de golf.
Según la denuncia policial, el episodio comenzó cuando se solicitó a personas ajenas a la institución que abandonaran el predio, debido a que se encontraban protagonizando disturbios, profiriendo gritos, insultos y amenazas directas contra los participantes del torneo de golf que se desarrollaba en ese momento.
Haciendo caso omiso, los problemáticos reaccionaron con mayor violencia: “Arrojando una estaca de madera y una pieza de hormigón de importantes dimensiones contra quienes se encontraban en el lugar, elementos que afortunadamente pudieron ser esquivados”, informaron en un comunicado desde el club.
La situación escaló cuando agredieron de manera física contra el presidente del club, quien recibió dos golpes de importancia con un palo de madera (uno en la cabeza y otro en la espalda). “La violencia de los impactos provocó que el elemento utilizado terminara partiéndose, quedando con extremos astillados y filosos, capaces de provocar heridas de extrema gravedad. La intervención inmediata de otros socios permitió detener el ataque y evitar que la situación tuviera consecuencias aún mayores”, comentaron.
Tras el episodio, Ciejovicz realizó la denuncia ante la Policía y fue examinado por profesionales médicos de la institución, quienes constataron las lesiones sufridas.
“Hoy puedo contar lo sucedido, pero las consecuencias podrían haber sido irreparables. Recibí dos golpes de importancia, uno de ellos directamente en la cabeza. El palo terminó rompiéndose por la violencia de los impactos y quedó convertido en un elemento con el que podrían haberme provocado heridas muchísimo más graves. Podría haber sido un arma blanca, una piedra o cualquier otro objeto contundente. Afortunadamente, gracias a la intervención de otros socios, no estamos lamentando una tragedia”, expresó Ciejovicz.
Luego del ataque, con la colaboración de vecinos, socios y miembros de la comunidad, el personal policial demora de dos personas por los hechos de violencia.
Antecedente de amenaza e ingresos no autorizados
En base a lo compartido desde el club, lo ocurrido el pasado sábado no es un hecho aislado. Según consta en la denuncia, ya existían antecedentes de conflictos con personas que ingresaban sin autorización a las instalaciones del Tacurú Social Club, provocando disturbios, amenazas y daños materiales.
“Estos hechos incluyeron destrozos tanto en la cancha de golf como en otros sectores del predio, pese a tratarse de una propiedad privada claramente delimitada por un muro perimetral. Lo sucedido representa una preocupante escalada de violencia, que pasó de los daños materiales y las amenazas a una agresión física directa contra el presidente de la institución”, dice el comunicado.
Desde el Tacurú Social Club consideran que lo sucedido representa un punto de inflexión en materia de seguridad y protección de sus instalaciones: “La preocupación trasciende la agresión sufrida por su presidente, ya que cualquier socio, trabajador, deportista, menor de edad o familia podría haber sido víctima de una situación similar”.
“Me tocó a mí porque estaba allí y fui quien pidió que se retiraran. Pero podría haber sido cualquier otra persona. No podemos esperar a que alguien sufra una lesión para comprender la gravedad de estos hechos”, sostuvo Ciejovicz.

