La reunión extraordinaria del Directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), convocada este martes por su presidente Rodrigo Correa, resultó un rotundo fracaso. Los enviados del Gobierno nacional, cuyo objetivo era acelerar la aprobación del proyecto de reordenamiento normativo que vacía de funciones al organismo, se retiraron con más dudas que certezas. Además, la ausencia inesperada de dos aliados clave -el Gobierno de Corrientes y el representante de los Trabajadores Rurales- restó toda autoridad al encuentro.
El DNU 70/23 (en diciembre de 2023) del presidente Javier Milei, que habilitó la desregulación yerbatera, fue el primer paso hacia el debilitamiento del Inym. Dos años después, la designación de Correa derivó en el despido de 21 profesionales y la paralización de áreas estratégicas como Técnica (programas de mejoramiento de la materia prima), Fiscalización (garantía de normas, calidad e inocuidad) y Registro (sistematización de datos clave para la toma de decisiones). Posteriormente, la gestión libertaria impuso a personas afines en cargos decisivos como Gerencia y Auditoría Interna.
A través del “reordenamiento normativo”, la conducción busca ahora profundizar el vaciamiento institucional. En la práctica, el proyecto implica derogar 21 resoluciones históricas -sancionadas desde la creación de la entidad hasta diciembre de 2023- fundamentales para ordenar y desarrollar la actividad. Asimismo, profundiza la quita de facultades de fiscalización, el desmantelamiento de bases de datos y la pérdida de atribuciones del Directorio, agudizando la desregulación del mercado que desencadenó la actual crisis socioeconómica del sector.
El punto iba a ser analizado ayer (3 de noviembre) en comisión. Sin embargo, de forma intempestiva, el presidente del Inym convocó al Directorio. A la cita asistieron desde Buenos Aires Manuel Pinillo y Martín Fernández (asesor legal y jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación) y Juan Carlos Figueredo (agente de Tecnologías de la Información del Senasa regional). La propuesta oficial de reemplazar el registro y fiscalización vigentes por un esquema a cargo del Senasa fue objetada por Denis Bochert (director por Misiones) y Roberto Ferreyra (director por la Producción), entre otros. “Plantean que ‘se va a hacer’ el control o ‘se implementará’ un registro, pero hablan poco en específico”, cuestionó Bochert.
Por su parte, Ferreyra señaló que el proyecto nacional argumenta la necesidad de controlar la yerba en góndola, pero ignora la calidad e inocuidad en origen que garantizaba el Inym mediante análisis bacteriológicos y estudios científicos. “Preguntamos cuál es el esquema para los controles intermedios que eviten palos u otros elementos en el producto, y no hay respuesta”, advirtió.
El encuentro significó otro traspié para Correa tras la inasistencia de Carmelo Rojas (Trabajadores Rurales) y Mariel Gabur (Gobierno de Corrientes), piezas clave en votaciones previas.
Cabe recordar que cualquier medida requiere el respaldo de la mayoría de los 12 directores del Inym. Hasta ahora, varias iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional contaron con el aval de los directores por la Producción (Marisol Fracalossi, fuertemente cuestionada por las bases), Trabajadores Rurales (Uatre) y Secaderos (Luis Konopacki).
Con este escenario, el intento de recortar las funciones del Inym volvió a fracasar y el debate continuará la próxima semana en comisión.
© Foto de portada: Marcos Otaño.

