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Written by • 8:12 am• El Periodista, Internacionales

Diputados paraguayos tratarán el juicio político a Peña

Los motivos para el pedido son conflicto de intereses, manipulación regulatoria, sobrepaso de límites crediticios, beneficio patrimonial y afectar a la confianza del sistema financiero.

El titular de la Cámara de Diputados de Paraguay, el colorado Raúl Latorre, convocó para este jueves a las 10:00 a una sesión extraordinaria para tratar el pedido de juicio político al mandatario Santiago Peña, tras el escándalo con Ueno Bank.

El llamado a sesión se dio tras una reunión en Mburuvichá Róga (residencia del mandatario paraguayo) del mismo Peña con treinta Diputados oficialistas.

Los legisladores presentaron un documento que contiene cinco capítulos que apuntan a demostrar un presunto mal desempeño de funciones y una utilización de las instituciones del Estado para favorecer intereses privados.

La acusación apunta principalmente a la responsabilidad política del presidente en una serie de hechos relacionados con el funcionamiento de Ueno bank, los vínculos empresariales del grupo económico, las inversiones del Instituto de Previsión Social (IPS) y la actuación de los organismos de control.

En dialogo con El Periodista, el abogado y periodista de Unicanal Py, Héctor Alegre, explicó que el juicio político al presidente Peña se fundamenta en que “él es el presidente del gobierno que permitió que al banco Ueno vayan 580 millones de dólares de los fondos público, 350 millones del IPS y otros 500 millones de dólares y monedas del Ministerio de Economía y Finanzas”. También, mencionó los vínculos del Jefe de Estado con el Grupo Ueno.

Ueno Bank se habría pagado así mismo

El Banco Central del Paraguay (BCP) y Ministerio Público hablan de una “venta simulada de cartera” por parte de la intervenida y cerrada entidad bancaria habría simulado la venta de créditos incobrables de sus empresas vinculadas, pero el dinero también habría salido del propio banco para concretar la operación, se pagó a sí mismo.

La fraudalenta operación se había dado por una presión de la Superintendencia de Bancos, por la cual Ueno Bank quiso despojarse de sus empresas vinculadas a quienes les otorgaba créditos presuntamente irregulares.

Ante esto, la entidad podía cancelar las obligaciones respectivas o transferir la cartera a un tercero, y optó por lo segundo. La elegida para la supuesta compra fue la empresa Vinanzas SA, sobre el cual al principio quisieron negar, pero luego se confirmó que también era una firma vinculada.

Sospechas internacionales de uno de sus deudores

Héctor Alegre, mencionó que uno de los aspectos que salió a la luz en el conflicto de Ueno Bank es que “además del Estado, había mucho deudores por préstamos, tenía muchos pasivos. Hay un Banco de Hungría. Un banco de activos de más de miles y miles de millones de dólares, que tiene el 9,9 por ciento de Ueno. Miguel Vázquez viajó a Hungría para tratar de que el banco compre y los rescaté, pero le dijeron que no”.

Según el abogado, la compra no se realizó porque el banco húngaro estaría por ser investigado por dibujar sus números para poder cotizar en bolsa, lo que es un delito federal en los Estados Unidos. “Esto los norteamericanos no te perdonan”, sentenció.

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