El impacto del enfriamiento económico y la crisis financiera en el corazón agroindustrial cordobés sumó un nuevo caso con la decisión de Metalfor S.A., una de las firmas más representativas de la maquinaria agrícola nacional, al solicitar la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante los tribunales cordobeses de Marcos Juárez.
A través de un comunicado de prensa, la conducción del grupo empresarial justificó el inicio del trámite concursal bajo el argumento de poner a resguardo los activos de la fábrica.
“La decisión tiene como objetivo central proteger la continuidad de la compañía, ordenar sus obligaciones dentro del marco previsto por la ley y evitar que acciones individuales continúen afectando el patrimonio y la capacidad operativa de una empresa que sigue produciendo, vendiendo, entregando equipos y atendiendo a sus clientes”, sostiene el texto que justifica la medida.
Desde la perspectiva de la patronal, el recurso legal opera como una herramienta para ganar oxígeno financiero sin interrumpir la actividad fabril: “El concurso preventivo constituye una herramienta destinada a preservar la empresa en marcha y generar las condiciones necesarias para que su operación sea sostenible y pueda volver a crecer, esperamos que rápidamente y con el acompañamiento de todos quienes forman parte de su actividad”.
Pérdidas millonarias, embargos y antecedentes de ajuste sobre los trabajadores
Pese a los intentos de presentar el concurso como una mera reorganización administrativa, los números económicos y los antecedentes inmediatos dan cuenta de una asfixia operativa profunda. En agosto pasado, Metalfor reportó formalmente ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) un balance en rojo con pérdidas por $26.484 millones durante el primer semestre de 2026, un registro deficitario que pulverizó las ganancias por $11.870 millones alcanzadas en el mismo período de 2025.
Ese derrumbe fue precipitado por la crisis del mercado de financiamiento con pagarés agrarios, arrastrada desde los defaults de empresas como Surcos y Los Grobo Agropecuario entre 2023 y 2024, y derivó en reiterados embargos judiciales contra las cuentas de la compañía, entre los que figura una medida cautelar ejecutada por AIR SRL por una suma superior a los 700.000 dólares.
Para los trabajadores de la planta, el panorama resulta alarmante. En agosto trascendió un planteo de la dirección para reducir hasta en un 70% la dotación fabril, compuesta por unos 600 operarios. A este cuadro de ajuste se añadió una caída del 78% en la fabricación de unidades nuevas, lo que alimentó la inquietud gremial respecto a la sostenibilidad de los salarios, el cumplimiento de las jornadas y la preservación integral de los puestos de trabajo.
Derrumbe de patentamientos y repliegue en el mercado de pulverizadoras
La encrucijada de Metalfor se inscribe en un contexto de retracción comercial del sector de pulverizadoras autopropulsadas, rubro donde la firma cordobesa supo consolidar un liderazgo histórico. Los registros de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) evidenciaron que en septiembre solo se patentaron 47 equipos a nivel nacional, marcando una baja interanual del 21,7%.
En el acumulado del año, los patentamientos del rubro totalizaron 459 máquinas, registrando una caída global del 9,8% y una pérdida de terreno de los fabricantes tradicionales nacionales. El informe sectorial de Acara describió esta redistribución desfavorable: “Sigue siendo el rubro más atrasado del año, pero no solo por menor volumen: también hay una redistribución competitiva relevante, con caída fuerte de Metalfor y PLA, y mejor desempeño relativo de Caimán, Jacto y John Deere”.
En el ranking anual, Metalfor quedó relegada al tercer lugar con apenas 67 unidades patentadas, superada por Caimán (99) y PLA (82), en tanto multinacionales como John Deere (56) y Jacto (52) continúan ganando espacio.

