La posibilidad de que El Niño se extienda hasta abril de 2027 mantiene en alerta a Misiones y al resto del Litoral, donde las lluvias persistentes ya avanzan con crecidas en los principales ríos de la región. En los últimos días, el río Iguazú registró una fuerte suba de su caudal, obligó a evacuar preventivamente comercios ubicados sobre la costa y paralizó actividades portuarias.
El dato surge de un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que proyecta una probabilidad cercana al ciento por ciento de continuidad del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (Enos) hasta ese período. El escenario refuerza la preocupación por el comportamiento de las cuencas y el impacto que las precipitaciones podrían generar en localidades ribereñas.

Según registros de la Prefectura Naval Argentina, el río Iguazú aumentó cinco metros en comparación con el domingo y continuaba creciendo. Frente a esa situación, la Policía de Misiones reforzó la vigilancia en sectores vulnerables mientras distintos organismos siguen de cerca la evolución del caudal.
Aunque el aumento del nivel del río obligó a tomar medidas preventivas, la Intendencia del Parque Nacional Iguazú confirmó la reapertura de los circuitos de las Cataratas que habían cerrado por precaución.
Mientras los pronósticos anticipan lluvias por encima de los valores habituales, Protección Civil de Misiones activó protocolos de prevención junto a organismos nacionales, provinciales y municipales para fortalecer la capacidad de respuesta ante eventuales emergencias.
Los equipos técnicos monitorean de forma permanente las alertas meteorológicas, el comportamiento de los ríos y las descargas de las centrales hidroeléctricas que influyen sobre las cuencas compartidas. Además, realizaron una capacitación sobre autocuidado y primeros auxilios psicológicos en el Escuadrón 9 de Gendarmería Nacional, en Oberá.
En paralelo, los municipios más expuestos a las crecientes pusieron en marcha planes de contingencia que incluyen relevamientos territoriales, acondicionamiento de centros de asistencia y preparación de dispositivos de evacuación para asistir a familias que puedan resultar afectadas.
El frente de tormenta sobre el NEA
Las proyecciones meteorológicas incluidas en el informe prevén precipitaciones significativas en Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el norte de Santa Fe y el este de Chaco. Los acumulados esperados oscilan entre 20 y 80 milímetros, aunque algunos sectores podrían recibir hasta 120 milímetros.

Al mismo tiempo, las principales represas de la región muestran niveles condicionados por el exceso de agua. En Yacyretá, los caudales afluentes se ubicaron por encima de los valores promedio durante septiembre y octubre, un comportamiento que contribuye a sostener niveles elevados en el río Paraná. En ese contexto, continúa cerrado el paso fronterizo entre Ituzaingó y Ayolas.
La represa de Salto Grande, sobre el río Uruguay, mantiene erogaciones de entre 18 mil y 18.500 metros cúbicos por segundo, influenciadas por las lluvias registradas en la cuenca alta.
Una preocupación que atraviesa fronteras
El impacto de las crecidas ya se siente en distintos puntos del Litoral. En Paso de los Libres, Corrientes, aumentó la cantidad de evacuados a medida que el agua avanzó sobre áreas urbanas cercanas al río.
La situación también afecta a otras ciudades de la región. En Alvear, el río alcanzó los diez metros y superó la cota de alerta. Mientras que en Monte Caseros, las autoridades suspendieron el servicio fluvial con Bella Unión y registraron interrupciones en el suministro eléctrico.
En tanto, la ciudad uruguaya de Paysandú sigue con atención la evolución del río, cuyo nivel se aproxima a la cota de evacuación. Con nuevas lluvias en el horizonte y ríos que continúan elevados, los organismos de prevención mantienen desplegados los operativos de monitoreo y asistencia en toda la región.

