La provincia mantiene activos sus protocolos de prevención, monitoreo y respuesta ante la inestabilidad climática asociada al fenómeno El Niño. La estrategia articula a organismos provinciales, municipios y fuerzas de seguridad para anticipar riesgos y asistir a las comunidades ante tormentas, crecidas e inundaciones.
La necesidad de este esquema volvió a quedar expuesta tras la intensa granizada registrada durante la noche del miércoles en el norte misionero. El fenómeno provocó importantes daños en producciones agrícolas, aunque no se registraron personas lesionadas ni afectaciones cuantiosas en viviendas.
Un plan de respuesta que ya está en marcha
El Gobierno de Misiones sostiene un Plan Integral de Prevención, Contingencia y Respuesta para afrontar los posibles impactos del fenómeno El Niño. El esquema contempla acciones coordinadas entre el Ministerio Coordinador de Gabinete, la Subsecretaría de Protección Civil, organismos provinciales, municipios y fuerzas de seguridad.
Uno de los principales componentes es el monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas y de las cuencas de los ríos Uruguay, Paraná e Iguazú. La estrategia también considera las precipitaciones registradas en las altas cuencas de Brasil, con el objetivo de anticipar posibles crecidas y reducir el impacto de inundaciones.
A esto se suma el relevamiento de los denominados puntos críticos o zonas de riesgo, donde pueden producirse anegamientos y desbordes. El seguimiento tiene especial atención sobre sectores de la franja costera del río Uruguay y otros puntos donde las condiciones climáticas pueden generar complicaciones.
El plan también contempla protocolos de evacuación y refugio, con centros de contención coordinados junto a los municipios. En caso de ser necesario, se prevé la disposición de transporte, alimentos, insumos de primera necesidad y asistencia sanitaria y psicológica.
La respuesta se completa con comités de crisis locales, integrados por la Policía de Misiones, Bomberos, Salud Pública y Defensa Civil. Estos equipos tienen como objetivo actuar con rapidez ante situaciones como voladuras de techos, caída de árboles, cortes de rutas y puentes o crecidas de arroyos.
La granizada afectó principalmente a las chacras
En este contexto, la tormenta registrada durante la noche del miércoles activó parte de los mecanismos de asistencia en el norte provincial. El comisario inspector Pablo González, de la Unidad Regional XII, explicó que la organización previa junto con los municipios permitió avanzar rápidamente con los primeros relevamientos.
Según detalló, los sectores más afectados se ubicaron en Piñalito Norte y zonas aledañas, donde también se encuentran los parajes Unión, 20 de Junio y San Martín. La caída de granizo se concentró durante la noche y estuvo acompañada por lluvias intensas.
El relevamiento realizado hasta las primeras horas del jueves permitió establecer que no hubo personas heridas ni daños cuantiosos en viviendas. Sin embargo, el impacto fue importante sobre la actividad productiva, principalmente en plantaciones de tabaco y en las estructuras utilizadas para resguardar la producción.
González señaló que, con las primeras horas de luz, se profundizaron los recorridos por las colonias. Personal de la Comisaría de Piñalito Norte, el Comando Radioeléctrico de San Antonio y trabajadores municipales de San Antonio continuaron con la asistencia y el relevamiento de los sectores afectados.
La tarea presenta además el desafío de cubrir una zona extensa, con parajes distantes y caminos de acceso complejos. Por eso, la coordinación entre los equipos provinciales y municipales resulta clave para identificar rápidamente las necesidades y avanzar con la respuesta.
Mientras continúan las condiciones de inestabilidad y existe posibilidad de nuevas tormentas, la provincia mantiene activo su esquema preventivo. El objetivo es anticipar los escenarios de riesgo y sostener una respuesta coordinada ante los efectos que pueda generar El Niño, tanto sobre las poblaciones como sobre la infraestructura y las actividades productivas.



