La crisis económica nacional golpea con fuerza al NEA. En poco más de dos años se perdieron más de 2.700 empresas y miles de puestos de trabajo registrados. En Misiones, entre diciembre de 2023 y enero de 2026, cerraron 954 firmas y se destruyeron más de 12.000 empleos. Se da en un contexto de caída generalizada del entramado productivo.
Los datos del Sistema de Riesgos del Trabajo muestran que la contracción no es un fenómeno aislado. Por el contrario, se replica en toda la región del NEA, incluso en provincias con estructuras fiscales diferentes. En términos relativos, Chaco registra la peor caída, con una baja del 10,89% en su cantidad de empresas, seguido de cerca por Misiones (-9,90%) y Corrientes (-9,79%).
En ese escenario, Misiones mantiene el mayor número de unidades productivas de la región, lo que relativiza la idea de un traslado masivo de empresas hacia otras jurisdicciones. Sin embargo, la dinámica fronteriza y las asimetrías económicas profundizan el impacto local, haciendo que la caída se sienta con mayor intensidad en algunos sectores.
El deterioro también se refleja en el empleo. En Misiones, la cantidad de trabajadores registrados pasó de 139.960 a 127.894, lo que implica una pérdida del 8,62%. En Chaco, la caída fue del 7,84%, mientras que Corrientes mostró una merma más moderada del 2,77%.
A nivel nacional, la tendencia es igualmente preocupante. En poco más de dos años, el país perdió 24.721 empresas, al pasar de 512.898 en diciembre de 2023 a 488.177 en enero de 2026. Incluso en la comparación interanual más reciente, se registran más de 11.000 firmas menos, lo que confirma que la contracción no se detiene y continúa afectando la capacidad de generación de empleo.
Otro indicador que evidencia la pérdida de poder económico es el trabajo en casas particulares. En Misiones, este sector cayó un 7,47% en cantidad de trabajadores registrados, mientras que el número de empleadores también se redujo en un 7,43%. La tendencia se repite en el resto del NEA, lo que refleja una menor capacidad de los hogares para sostener el empleo formal.
En conjunto, los datos dibujan un escenario de retroceso sostenido en la actividad económica. La caída de empresas, el deterioro del empleo y la reducción de la registración laboral muestran que la crisis nacional tiene un impacto directo en las economías regionales. Esto produce efectos visibles en el tejido productivo de Misiones y el NEA.

